Armando Badía Morales: lamentable pérdida para Radio Progreso

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Progreso por dentro

Foto: Jesús Díaz Loyola (Facebook)

El alma noble y buena del operador de audio Armando (Mandy) Badía Morales (1974-2017) fue a encontrarse con el Espíritu Universal; leitmotiv en la vasta producción poético-literaria y periodística de José Martí.

Mandy (como cariñosamente se le conocía en la Emisora de la Familia Cubana y fuera de ella), era un apasionado, hacendoso y vital hombre del medio radiofónico: otro grande del sonido que deja un enorme vacío en la cabina de la decana de las emisoras insulares.

Deja tras sí una breve, pero fructífera trayectoria artístico-profesional (sí, porque su profesión tiene un componente técnico, pero también otro artístico, que no se debe ignorar o subestimar), que comenzó en la provincia de Camagüey, de donde era oriundo, y emprendió su veloz carrera en el campo de la comunicación, que solo Tanatos (la muerte) pudo destruir, como suele hacerlo —según el Apóstol—«el huracán, la tormenta».

Con posterioridad, transitó por las emisoras capitalinas Radio Enciclopedia, Radio Metropolitana, la COCO, la Agencia Cubana de Noticias, hasta que llegó a la gran familia de la Onda de la Alegría, donde finalizó su corta vida laboral

Si bien mi relación con el finado artista del sonido era meramente profesional, sí nos saludábamos e intercambiábamos algunas palabras, sobre todo cuando —por motivos de trabajo— debía entrar a la cabina de transmisiones o en el comedor, donde nos veíamos más a menudo. Sin embargo, en esos efímeros encuentros pude apreciar que era un hombre, caracterizado —desde la vertiente personográfica— por la nobleza y los valores éticos, humanos y espirituales que lo identificaran tanto en el medio laboral, como fuera de él; virtudes que descubriera en el paradigma que para Mandy devinieran los progenitores, en el medio familiar, y los maestros en las aulas donde estudió y se formó como un hombre que amó y creó.

Por último, habría que evocar uno de sus últimos comentarios, donde aconsejaba a los oyentes como mejor la calidad de vida de los pacientes con el Mal de Alzheimer:

« […] Hoy quiero compartir [con ustedes] algo breve acerca de una enfermedad que todos conocemos o hemos escuchado al menos sobre ella: me refiero al Alzheimer […]». Ese comentario quedará grabado para siempre en el archivo mnémico de la audiencia nacional y foránea y de sus colegas y amigos, quienes lo recordarán como él era: alegre, sonriente, y con muchos deseos de vivir.

Descansa en paz, Mandy, porque ya tienes tu estrella en el espacio infinito, lleno de música, luz y color, a donde van las buenas personas como tú.

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