Bumerán a la vista

Comentario

Este mundo nuestro

Ocurren hechos relevantes en el mundo.  Fuerzas aéreas de la India bombardearon un asentamiento terrorista en Pakistán, al cual acusan de perpetrar sabotajes contra objetivos hindúes. El asunto pudiera desatar antiguas discordias, entre dos países con armas atómicas.

El presidente norcoreano Kim Son-un llegó a Hanoi. Este miércoles el jefe de estado de Corea del Norte debe reunirse con Donald Trump en la capital vietnamita, para un encuentro que suscita enormes expectativas.

En Londres, Julian Assange, reitera sus denuncias contra la persecución norteamericana, y, de otro lado,  la limitante, ríspida actitud de sus anfitriones ecuatorianos en la embajada de ese país en el Reino Unido. El brexit, en tanto, se mantiene también en titulares.

Estos son apenas algunos de los descontentos, inquietudes o rivalidades actuales. También ocurren hechos muy específicos. Los presidentes latinoamericanos que siguiendo órdenes imperiales o por intereses privados, hostilizan sin piedad a Venezuela, pudieran enfrentarse a problemas en los cuales no repararon.

En Chile, por ejemplo, fue presentada una acusación contra Sebastián Piñera que explicaría la gravedad de sus expresiones faciales de los últimos días, posiblemente no solo relacionadas con el abusivo ridículo del cual participó, sino con que le están reclamando en su país por “el uso de recursos y potestades públicas, incluyendo el transporte por las Fuerzas Armadas” para llevar la llamada ayuda humanitaria a la frontera colombiana.

Lo mismo en calidad de presidente, como si lo hizo de modo particular, tenía que haber obtenido la autorización del congreso para emplear recursos oficiales o para actuar en calidad de representante del país en el exterior y él no obtuvo ese permiso. Quiere decir que pasó por alto al parlamento chileno y a la constitución nacional.

“… resulta incomprensible en medio de una situación de emergencia por calamidad que sacude tanto al sur como al norte de Chile en el interior” que empleen recursos hacia otros destinos. Así se formula en la denuncia elevada a la Contraloría General de la República chilena.

Si a Iván Duque no le formulan acusaciones parecidas, y sobran motivos para ello, de todos modos queda asentado, ante la opinión pública internacional de hoy y del futuro, su protagonismo en la cruzada contra Venezuela. Si el asunto deriva en enfrentamiento armado, Colombia no saldrá indemne.

El presidente colombiano debería sopesarlo, tal cual parecen haberlo hecho en Brasil. Se deduce de lo planteado por el vicepresidente, general Hamilton Mourao, quien enfrió la fiebre guerrerista del Grupo de Lima ayer, al remitirse al principio de no intervención en asuntos internos de otros países. El alto mando carioca, más sensato, quizás sopesando costo-pérdidas, difiere de la belicosidad antes expuesta por Jair Bolsonaro.

Pero el colmo lo puso Mike Pence al espetarle a los representantes mexicanos que en este asunto no puede haber espectadores, conminando al país azteca a sumarse al asalto de un país, con el escudo de la democracia por delante y el filibusterismo más descarado  en las entrañas. Esa es la imperdonable verdad.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres × cinco =

RSS
FACEBOOK
TWITTER
YOUTUBE