Cuando 2 y 2 ¿no son 4?

Comentario

Este mundo nuestro Noticias

El inicio de una gira por Latinoamérica de varios altos cargos estadunidenses, recuerda las partidas de cuatreros  del antiguo oeste, delicia fílmica infantil, simplificando a buenos buenísimos y malos de la peor catadura a las tribus originarias de un territorio usurpado. Esa es una de muchas historias muy mal contadas, pero ilustra tendencias actuales.

Mike Pompeo, secretario de estado norteamericano anda de gira por Latinoamérica en busca de cómplices para continuar el asedio contra Caracas, pues todos los ataques, nada pequeños, fracasaron hasta el momento, pese a movidas como ofrecerle 10 mil dólares per cápita a los soldados para que desertaran, someter a la población a  la falta de luz y agua o, insistir en un gobierno fantasma exterior, colocando embajadores en países que los toleran pero no los aceptan. Acaban de hacerlo con un testaferro ad hoc en la OEA.

Por cierto, está circulando en Internet el facsímil con el nombramiento de este otro polichinela, y !cosa rarísima!el documento está suscrito con fecha anterior a la usada por el autoproclamado para decirse presidente a cargo, confirmando la existencia de un complot estructurado en detalle, pero según vemos, con varios borrones.

Entre los aliados para agredir a Venezuela tanto Pompeo, como el incalificable John Bolton, el genocida Elliot Abrams o el jefe del Comando Sur,  esa es la tropa de los promotores para sostener un hostigamiento bestial, resalta Jair Bolsonaro, quien cumple sus primeros cien días en el poder, con una pobre tasa de aceptación ciudadana y sin ninguna evidencia de ser una administración responsable.

Pese a tanto achacable a solo 3 meses de asumir mandato,fue capaz de pronunciarse en favor de invadir Venezuela. ¿Contará realmente con la aprobación del ejército y sus altos mandos? Ya hay contradicciones de índole diversa entre ese poderosaesfera y el jefe de estado.

En sentido contrario, se supo que el ex presidente colombiano, Juan Manuel Santos, hizo público que Donald Trump le preguntó en septiembre del 2017 en New York,  su criterio sobre emprender una arremetida armada contra la nación bolivariana. Su respuesta fue negativa, algo que debe haber disgustado al magnate al frente de Estados Unidos.

La fecha dada por Santos indica que la peor opción fue calibrada ocho meses antes de las elecciones efectuadas en mayo del pasado año, cuando Nicolás Maduro obtuvo 6 millones 248 mil 864 votos en las presidenciales. Eso es el 67.84% del total de votos escrutados, ascendente a 9 millones 387 mil 449 papeletas.

Pero Washington se empeña en calificar de ilegal ese escrutinio, pese a que hubo dos mil supervisores internacionales sobre el terreno. Entre ellos el ex jefe del gobierno español, Jose Luis Rodríguez Zapatero.

El periplo de los siniestros enviados de Donald Trump, quizás logre renovar disposiciones tan malsanas como las emprendidas con sabotajes, llamados a la traición, y el inhumano cerco económico-financiero.

A los imperios y sus servidores les resulta difícil admitir que se equivocan. Aseguran actuar noblemente, pero provocan un derroche de sacrificios para la población agredida. Se sabe que la avaricia rompe el saco, quizás también sea ese el colofón de este innecesario y brutal empeño.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres + tres =

RSS
FACEBOOK
TWITTER
YOUTUBE