Cultura Creativa: ampliar e iluminar espacios con espejos decorativos

En la decoración interior, uno de los elementos más utilizados y versátiles son los espejos. Éstos siempre cumplen una función práctica y estética, su máxima expresión está en los baños, ya que visualmente amplían los espacios habitables.

Al igual que proporcionan luminosidad a cualquier ambiente, sobre todo si están colocados frente a un gran ventanal, porque reflejan la luz natural de una manera perfecta.

Son muy fáciles para integrar en cualquier estilo de decoración y siempre son utilizados para el último retoque de la imagen o el atuendo, antes de salir del hogar.

Los espejos han dejado ser utilizados exclusivamente en los baños para el aseo personal. Han invadido todos los espacios habitables, para ser protagonistas en la decoración, y a los mejores precios del mercado.

Hay espacios donde amplían considerablemente el aspecto visual. Uno de estos lugares son el final de los pasillos, donde agrandan y enaltecen la perspectiva.

O los rincones oscuros, que se redimensionan al colocar un espejo grande y llamativo, con una mesa y una lámpara, para lograr un ambiente vivo e iluminado que confiere encanto al hogar y rescatan ese rincón oscuro.

Consejos:

Hay unas recomendaciones pertinentes a la hora de ubicarlos. Por ejemplo, no colocar espejos en más de una pared de una misma habitación, porque los espejos que se reflejan entre ellos, no causan agradable impresión, sólo en los parques de atracciones o circos.

Nunca se debe colocar un espejo donde no se refleje nada, colocarlo muy alto o muy bajo, significa que pierda su atractivo y se desperdicie su efecto. Tampoco, jamás se debe colocar donde se refleje un área de la casa que no tenga interés o no se quiera destacar.

Deben plantearse como un punto focal y atractivo que llame la atención. Es muy habitual acompañarlo de una mesa que combine y en algunos casos que haga contraste de estilo, para crear interés visual. Y suelen acompañarse con las lámparas, que junto con la mesa y el espejo forman una trilogía perfecta, que muy pocas veces falla en los proyectos decorativos.

Supersticiones, mitos, misterios y leyendas

Este objeto en específico es centro de múltiples supersticiones, mitos, misterios y leyendas. Decían en la antigüedad que los espejos tienen la capacidad de capturar las almas, por lo que deben ser quitados de una habitación donde se encuentra una persona enferma, ya que son más vulnerables en ese momento.

Los psíquicos a su vez recomiendan no mirar un espejo por la noche o con la luz de las velas. Según ellos, si se hace, se pueden ver fantasmas, demonios y presagios de muerte, incluso la propia.

Dicen los espiritistas que durante el sueño se debe cubrir el espejo, ya que es vulnerable a los ataques de los espíritus negativos o demonios durante las horas de oscuridad. Tampoco se debería de colocar la cama en un lugar en la que se refleje en un espejo.

Los entendidos dicen también que, con el fin de evitar que los espejos sean utilizados como un portal por entidades sobrenaturales, se debe mover con frecuencia por las diferentes zonas de la habitación. Los espejos con un soporte sólido colocados en la misma posición durante un largo período de tiempo, son más propensos a convertirse en portales espirituales.

Como ven hay muchas historias, supersticiones, mitos y leyendas en las que se afirma que un espejo es un portal hacia otro mundo, he aquí un poco de estas historias. El mito más famoso de todos es el del espejo roto.

Se dice que en Tetbury, una pequeña localidad situada a unos cuarenta minutos de Oxford, Inglaterra, hace muchos años vivía una chica de deslumbrante belleza llamada Mary Ann Sawford. Pero Mary Ann tenía un alma insensible y cruel.

Detrás de su rostro angelical había soberbia y una arrogancia sin límites. En su crueldad, Mary Ann encontraba un gran deleite en amargarle la vida a una chica de nombre Elizabeth. La ponía apodos, le hacía bromas denigrantes, la dibujaba, entre otras cosa y durante muchos años.

Un día Mary Ann humilló fuertemente a Elizabeth delante de Robert, el chico que Elizabeth amaba. Esa noche Elizabeth lloró y juró que ya había sufrido demasiadas humillaciones y que era hora de hacer justicia y vengarse de Mary Ann. Quería hacerle algo horrible sin importar las consecuencias.

Tres días más tarde Elizabeth fue arrestada después de lanzar una sartén de aceite hirviendo al rostro de Mary Ann quien sobrevivió, incluso conservó la vista… pero el precio fue muy alto: su rostro angelical quedó tan desfigurado por la severidad de las quemaduras que parecía el de un monstruo infernal, su pecho y su cuello habían quedado en un estado lamentable y había perdido una buena parte de su dorada cabellera.

Dicen que la primera vez que vio su nuevo aspecto estuvo toda la noche gritando y que entró en una crisis nerviosa tan terrible que sus alaridos estuvieron resonando por gran parte de Tetbury hasta casi entrada la mañana. Jamás volvió a ser la misma: se había transformado en un ser traumatizado y atormentado.

Pasaba todo el tiempo encerrada en su casa, no permitía visitas. Cubrió todos los espejos para así evitar mirar su horrendo aspecto. Pasaba horas enteras peinándose el poco pelo que le quedaba mientras se repetía una y otra vez que era la chica más bella del pueblo.

Cierto día, incapaz de seguir aguantando su suplicio, Mary destapó uno de los espejos y al ver su monstruosa imagen, comenzó a gritar, rompió el espejo y luego se cortó las venas con un pedazo de afilado cristal.

Pasados unos días se encontró su cuerpo desangrado encima de los pedazos del espejo. Cuentan que nadie acudió a su funeral, el odio y envidia que había despertado en vida la habían dejado sola en sus últimos momentos.

Con el paso de los años empezaron a nacer extraños rumores en Tetbury: se decía que el espíritu de Mary Ann estaba penando y que hasta se podía invocar. Todo lo que había que hacer era estar solo en casa de noche, escribir el nombre de Mary Ann en un espejo y luego acostarse. Supuestamente a la mañana siguiente encontrarías el espejo roto y verías que tu reflejo había desaparecido para siempre y en su lugar aparecería el rostro quemado de Mary Ann y su espíritu estaría vigilante mientras peinaba su raída melena.

En un comienzo parecía una alucinación pero luego se la veía cada vez más: en el cristal de la ducha, en el vidrio de la ventana, en los sueños. Hasta que la persona se enloquecía y terminaba igual que Mary Ann, rompiendo el espejo y cortándose las venas. Dice la leyenda que muchos murieron por esta causa y que la maldición llega hasta nuestros días con el mismo resultado para toda aquella persona que se anime a realizar la invocación.

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Publicado Por: Radio Progreso

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