Cultura Creativa: La guayabera, prenda típicamente cubana

La guayabera está de moda en los más distinguidos eventos. Esta prenda cubana que se remonta a fines del año 1800 es la preferida de celebridades, personalidades y políticos en el Caribe, y es la única ropa en Cuba capaz de desplazar al cuello y corbata.

¿Cómo surgió?

En 1709 arribó a la villa de Sancti Spíritus, municipio Yayabo, el matrimonio conformado por los andaluces José Pérez Rodríguez y Encarnación Núñez García. Ellos recibieron una pieza de tela de lino o hilo que le llegó desde España y José le pidió a Encarnación que le confeccionase unas camisas sueltas, de mangas largas, para usar por fuera del pantalón y con bolsillos grandes. La mujer acometió el encargo y a los pocos meses aquellas camisas se popularizaron en la comarca y luego mundialmente.

Primero se le denominó yayabera, porque donde primero se extendió su uso fue en la zona del río Yayabo en Sancti Spíritus. Sin embargo, como los campesinos tenían la costumbre de recoger guayabas y guardarlas en los amplios bolsillos de la prenda, muy pronto su nombre derivó de yayabera a guayabera.

La guayabera fue un éxito rotundo. Tanto que en 1880 el Ayuntamiento de la villa autorizó su uso en actos oficiales. Hasta ese momento sólo se podía asistir a las actividades del Municipio de cuello y corbata.

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz saluda a la entrada del Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, Colombia, sede de la IV Cumbre Iberoamericana. Foto: Fernando Ocampo Fecha: Julio.1994 Fuente: Colaborador de PL Tipo Material: NC

El gobierno cubano estableció, desde el año 2010 que la guayabera es la prenda de vestir del ceremonial diplomático del Estado y del Gobierno, y es considerada además, por la Gaceta Oficial de la República como:

«…una de las más auténticas y legítimas expresiones de cubanía.»

Rasgos de una delicada pieza de vestir cubana

Pero… ¿qué distingue a la guayabera de una camisa común? ¿Qué la hace más ceremoniosa o refinada? Ostenta bordes y aberturas que la diferencian de una camisa, así como una veintena de botones y filas de cinco pliegues, dos al frente y tres en la espalda, en forma de alforzas.

Se puede interpretar esas filas como un recordatorio o un vínculo con la bandera cubana, pues al frente y en la espalda un canesú en forma de triángulo y varias hileras de alforzas asemejan al símbolo nacional.

Antes era siempre blanca y de manga larga y lucía 27 botones. Entonces, la guayabera era ligeramente entallada en la cintura. Con el tiempo el canesú trasero se vio rematado por tres picos de los que salían igual número de hileras de alforzas y conservó los 27 botones.

Hoy la guayabera ha variado en estructura, materiales y colores. Las hay bordadas y deshilachadas, con más o menos alforzas y botones, pero sigue siendo la misma prenda elegante y fresca.

Se dice que fue el mayor general José Miguel Gómez, espirituano por añadidura, quien la trajo a La Habana y consolidó en la capital y las altas esferas políticas la popularidad de la prenda.

La Casa de la Guayabera

La quinta Santa Elena está en una de las orillas del río Yayabo, muy cerca del célebre puente. Todo el mundo sabe que ese puente y ese río son los principales símbolos de Sancti Spíritus, una de las primeras villas cubanas. En este lugar radica desde hace algunos años uno de los más concurridos centros culturales de la ciudad: la Casa de la Guayabera, dedicada a la promoción de una prenda de vestir que identifica a este país en el mundo, y que, aseguran algunos, nació precisamente en esta zona.

No vamos a entrar en la polémica. La «paternidad» se la han adjudicado unos cuantos, aquí y en el extranjero. Pero lo cierto es que a estas alturas la guayabera ya es parte indiscutible de nuestra identidad cultural. Y es la ropa «de salir» de los «guajiros» (de algunos de ellos, que ya es difícil encontrar muchos diferencias entre los modos de la ciudad y los del campo) y la vestimenta protocolar por excelencia.

La Casa atesora la colección de guayaberas más importante de todo el país… y probablemente del mundo. No solo por la variedad de diseños y la calidad de las piezas que se exhiben, sino por la relevancia de las personalidades a las que pertenecieron. Unos pocos nombres, para ejemplificar: aquí hay guayaberas de Fidel y Raúl Castro, Gabriel García Márquez, Hugo Chávez, Alicia Alonso, Vilma Espín, Juan Almeida, Danny Glover y Miguel Barnet, entre muchos otros.

Las personas que llegan a la institución tienen la oportunidad de escuchar estas y otras historias. Y de ver bien cerca las piezas. La colección es grande, la muestra se renueva cada cierto tiempo. Y por si fuera poco, pueden apreciar el proceso de confección, pues en uno de los salones trabaja un sastre.

El director, Carlo Figueroa (un reconocido comunicador de los medios, que lleva años dedicado a estos menesteres), no cree que esta Casa sea un museo.

«Es un centro cultural, con una muestra patrimonial. Pero nuestra intención siempre ha sido acoger una programación variada, de alto nivel: exposiciones, conciertos, ferias, presentaciones… Aprovechando la excelente ubicación, la hermosa vista. Aquí hay opciones para todos».

La Casa de la Guayabera ya es hoy un referente de la cultura espirituana. Uno de los lugares que los que llegan a esta hermosa ciudad del centro del país deberían tener en cuenta

Please follow and like us:

Publicado Por: Anabel Candelario Carmona

Filóloga de carrera, Periodista de profesión devenida editora del sitio web de Radio Progreso desde el 2018, Asesora de programas radiales. Fiel a la Onda de la Alegría.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 3 =