Desde la Constitución cubana a la utilidad de la virtud

Comentario

Especiales Jose Martí

Aida Julia Puente del Pino, Licenciada en leyes, profesora, Máster en Ciencias, miembro de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos, estudiante incansable, autora de numerosas publicaciones sobre temas vinculados con el sector jurídico y apasionada investigadora de la obra latinoamericana de José Martí, recibió el premio nacional Utilidad de la Virtud, reconocimiento otorgado por la Dirección Nacional de la Sociedad Cultural José Martí.

– ¿Podemos hablar ya de una conciencia constitucional en nuestro país?

– Nadie en Cuba duda de que este es un momento de mucho esplendor. Hay como una nueva claridad social, y eso se debe a que cuando se modificó la Constitución se tuvo presente a todos los ciudadanos del país. El cubano en su conjunto está consciente de esa realidad, porque además la nueva Constitución con derechos progresivos alcanza a todas las legislaciones especificas en cada rama del Derecho, del saber jurídico. Incluso hasta los mismos textos jurídicos que se revisan y se actualizan constantemente.

“Un elemento a tener en cuenta ante la conciencia constitucionalista adquirida por el pueblo, se debe a los debates y discusiones sobre la nueva Constitución que atrajo a todos los sectores de la población, involucrándose en ello todos los sectores. Esa fue una batalla ganada”.

– La prensa ha hablado mucho sobre el envejecimiento poblacional en Cuba, ¿cómo prevé el derecho jurídico sumarse a este problema nacional?

– Nuestra Carta Magna protege a los ciudadanos, que por ley natural avanzan en la edad, y por tanto revisa y ordena el aparato jurídico para que exista un mayor nivel de accesibilidad en todos los espacios públicos. incluso con el uso de las tecnologías de información para que las personas puedan solicitar sus documentos legales y puedan ser atendidas con prontitud.

“Se han mejorado los sistemas de apoyo porque estamos en etapas de muchos diálogos para ir fomentando esa ayuda que necesita la tercera edad y crear bases para mejorar la legislación y ponerla acorde con los momentos en que nos encontramos. No estamos de espaldas al rápido avance del envejecimiento, por eso lo incluimos en la formación profesional que nos está llegando desde las aulas universitarias y a la vez interactuando con diferentes generaciones que permitan formarlos en una educación encaminada a perfeccionar la atención directa a las personas de la tercera edad”.

– A propósito, este tema de juristas jóvenes y leyes nuevas siempre es atractivo.

– Por supuesto, porque esta intención involucra también las modificaciones alcanzadas por el Código de Familia, leyes transversales con otras leyes, diferentes disposiciones jurídicas que tienen que estar en consonancia con el mundo actual. Esta es nuestra ruta desde la Constitución como punto de partida porque desde aquí hay un proceso de actualización de pensamiento, de lectura y de incluir formas jurídicas frescas con todo el actuar nuestro y que es un reto para todos los juristas, por ello insistimos en la formación de jóvenes profesionales involucrados con la Constitución como arma.

– ¿Cómo esta presente el premio Utilidad de la Virtud en su obra martiana?

– Martí está presente en todo el quehacer del cubano, Muchas veces, ante un determinado caso, medito y me pregunto cómo él enfrentaría esa situación, cómo procedería con su amplia visión internacionalista. Su obra está en todas partes, no solamente en nuestro país, sino en el entorno latinoamericano. Por otra parte, nosotros los juristas no podemos separar la impronta martiana de nuestra formación profesional.

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