Día de la Medicina Latinoamericana: Historia de amor y solidaridad

Conquista de muchos -como refiere ella- es la profesión que cada 3 de diciembre celebra el Día de la Medicina Latinoamericana, en honor al médico cubano Carlos Juan Finlay, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla y otras arbovirosis.

Desde pequeña se supo que sería así,  siempre entre la vanguardia,  amistosa, alegre, estudiosa, líder del grupo, y alguien capaz de escribir una historia especial de amor y solidaridad.

“Es como una experiencia surrealista” dice, mientras una tristeza inmensa la invade y a la vez una enorme alegría. En este carrusel de emociones transcurre la vida de la doctora Nirsa García Valdés, al regresar a la patria, luego de 14 meses en la tierra de Bolívar.

De hablar apresurado, pero con riqueza léxica, es la joven especialista de Primer Grado en Cirugía General, en el Hospital provincial Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, donde reside, quien se adentró en el corazón de la amazonía boliviana para ejercer su labor en San Buena Ventura, lugar que fue su casa por 10 meses.

-¿Cuál fue la situación más complicada que atendió?

-Asistí todo tipo de casos de urgencias obstétricas, quirúrgicas y traumatológicas. Asumimos situaciones muy dramáticas, tuvimos que crecernos, a pesar de carecer de lo necesario, en quirófanos de precarias condiciones y en un hospital de muy bajos recursos.

-Recuerdos de un tiempo inolvidable.

-De Bolivia nos llevamos las experiencias de las vidas salvadas; nos fuimos enamorados de su naturaleza y cultura; agradecidos con el pueblo que nos acogió y añorando a los amigos queridos.

“Siempre recuerdo la madre a la cual doné mi propia sangre para devolverla a la vida, y su hija lleva mi nombre, y allí, alejada de la civilización quedó sembrada una semilla de Cuba, que cuando crezca, tal vez sea la próxima cirujana del lugar y venga a Cuba, como su madrina, a convertirse en una especialista”.

-Últimas vivencias.

-Fueron días muy tensos para la Brigada Médica Cubana a partir del golpe de Estado al presidente Evo Morales Ayma, y, sobre todo, en la localidad de Montero, donde me encontraba. Allí fueron los actos iniciales de violencia, que aportaron los dos primeros muertos, trabajamos hasta el último momento posible, aunque nos pusiéramos en riesgo, tuvimos que resguardarnos. “Lo sucedido es la expresión del ansia voraz del imperialismo por los recursos pródigos que tiene ese país andino, sabíamos que en algún momento pasaría, el litio, la plata, el oro y tantos recursos naturales lo convierten en blanco”.

La campaña que se nos hace.

-En los últimos tiempos la colaboración médica ha sido muy agredida, hay un gran monto de dinero destinado por Estados Unidos y otras potencias para desprestigiar el nombre de la brigada médica cubana y la única manera de combatir eso es que esas vidas salvadas hablen por sí solas.

Ahí están los partos, las cirugías mayores y menores, todos los indicadores, los pacientes beneficiados en la Misión Milagro, esa es nuestra principal arma para desmentir todas las acciones que están desatando tanto potencias extranjeras como personas que perdieron su compromiso, y en algún momento la historia les pasará por arriba y la verdad se impondrá.

-Una nueva Bolivia

El imperialismo puede hacer cuanto quiera en Bolivia, pero los pueblos despertarán y junto a la tierra de Bolívar se alzarán.

“Las actuales batallas son más complejas que las de la Sierra Maestra”, sentenció el Comandante en Jefe Fidel Castro, y nuestros galenos han sabido librarlas durante años con la frente bien en alto.

Así lo seguirá haciendo esta joven Doctora de rostro lozano y hábiles manos, ahora desde la trinchera del cumplimiento del deber en su propia Patria.

Texto: Ivett Rivera Macías (Estudiante) y María Valerino San Pedro . Tomado de La Demajagua

Please follow and like us:

Publicado Por: La Demajagua

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

veinte − Diez =