Dionisio Gil de la Rosa: otro general dominicano en Cienfuegos

Dionisio Gil de la Rosa nació en  la Ciudad de La Concepción de La Vega, República Dominicana, el 5 de diciembre de 1852, hijo de Mauricia de la Rosa y  Basilio Gil, quien encabezó una rebelión y perdió la vida en el asalto al cuartel español de La Vega la noche del 26 de agosto de 1863.

Perteneció al Ejercito de su país y se trasladó a Cuba en agosto de 1895, entre los que acudieron a este nuevo llamado del honor estaba el valiente dominicano Dionisio Gil de la Rosa, que se unió al Ejercito Mambí, donde obtuvo el grado de General de Brigada, combatió bajo las órdenes de Antonio Maceo.

Los historiadores coinciden en destacar su participación en los combates de Sao del Indio, 30 y 31 de agosto de 1895, y su integración a fines de octubre del propio año a la columna comandada por el Titán de Bronce. Antonio Maceo, que entre el 22 de ese mes y el 22 de enero del siguiente año realizó una de las principales hazañas bélicas del siglo XIX: la Invasión a Occidente.


A partir de entonces, Dionisio Gil, combatió casi exclusivamente en la provincia de Pinar del Río, extremo occidental, donde las crónicas destacan entre sus proezas el ataque al poblado de Cabañas, el 13 de marzo de 1896.

Al terminar la guerra, se estableció en la  ciudad de Cienfuegos, que pertenecía a la antigua provincia de Las Villas, y falleció en esta ciudad, el 28 de diciembre de 1899,  a  la edad de 47 años, victima  de los tiros de dos policías, durante la  Primera intervención de Estados Unidos en Cuba.

El  quisqueyano fue baleado un año después del cese  de la última Guerra de Independencia, en el humilde barrio de Punta Cotica, al noreste del centro histórico de Cienfuegos, hoy Patrimonio Cultural  de la Humanidad.

Su asesinato provocó la indignación popular en  Cienfuegos, se hicieron públicas  las protestas de los veteranos de la guerra y muchos hogares colocaron una tela negra en sus ventanas como muestra de luto; pero nada hicieron los ocupantes estadounidenses para investigar las circunstancias de ese hecho.

El general Juan Dionisio Gil,  se convirtió en el primer dominicano en tener  una estatua en el extranjero, pues en esta ciudad se erigió una en su honor con su imagen en bronce, por iniciativa del Círculo de Trabajadores de Cienfuegos, financiada por suscripción popular entre los vecinos: dicho monumento es conocido como panteón de Gil, pues aspiraban a colocar en ese lugar los restos del internacionalista dominicano.

La obra fue realizada por el artista cubano José Villalta de Saavedra, quien antes de establecer un taller en la ciudad italiana de Florencia, permaneció durante un tiempo en Cienfuegos y aquí perfeccionó sus habilidades en el taller del marmolista y escultor Miguel Valls.

El traslado de los restos  no se concretó, pese a  que habían sido inhumados en el cementerio Municipal, porque fue imposible localizar los documentos que señalaran el lugar exacto de la sepultura..

Fuentes: Documentos sobre la historia de Cienfuegos. Publicaciones de la prensa local y Ecured.

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Publicado Por: Manuel Varela Pérez

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