Frank Fernández evoca la memoria de Alicia Alonso

«Su legado trascendía, entonces yo quería entregarle algo del alma a ella y por [esa razón compuse] Para Alicia Alonso el Ave María de Schubert[…]». Obra con la que el maestro Frank Fernández, Premio Nacional de Música, evocó la memoria de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso (1920-2019), en la apertura de la gala inaugural de la Edición 25 de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana.

Vestido de negro, uno de los mejores pianistas del orbe declaró a la prensa local que el lamentable deceso de la también miembro de honor del Consejo Internacional de la Danza y directora fundadora del Ballet Nacional de Cuba (BNC), lo dejó sin palabras, porque Alicia es un pedazo de la Patria, no puede verse solo como la muerte de una personalidad.

La cita tiene lugar en la oriental provincia de Holguín, del 24 al 30 de octubre, y el eminente concertista y compositor insular fue el invitado de lujo en una ceremonia solemne, que tuvo lugar en el Teatro Eddy Suñol, con el público de pie, ante tanta emoción generada en la esfera afectivo-espiritual del auditorio.

“Ese quizás [sea] mi tema más emblemático […] el que ha perdurado más en el tiempo, ha sido el tema de amor de La gran rebelión, y dispuse que oficialmente en todos los programas aparezca “dedicado a Alicia Alonso”», destacó.

«Es una gota de agua de mi respeto, mi cariño y mi tristeza, porque de alguna manera ese tema aunque está lleno vitalidad y amor, también tiene un dejo de lirismo y ternura», señaló

La decisión la adoptó en Bayamo, otra ciudad del oriente cubano, donde le sorprendió la noticia del fallecimiento de la eximia ballerina, quien fuera su amiga del alma, y con la que compartió la escena, y le regaló un ballet filmado a modo de videoarte por el realizador Alejandro Pérez, con las interpretaciones estelares de la propia Alicia y su discípula Viengsay Valdés, hoy subdirectora artística del BNC.

Ella hizo esa concesión de estar allí para bailar con las manos, porque se trataba de Viengsay, yo diría que su más firme, virtuosa y honesta continuadora, afirmó el ilustre músico.

Una vez más, el maestro pareció dialogar con el piano en dos canciones del maestro Sindo Garay adaptadas al instrumento por él: La tarde y Perla Marina, y compartió el proscenio con el tenor holguinero Yuri Hernández en el Adagio de Tomaso Albinoni y Júrame, de la compositora mexicana María Grever.

Como en gran parte de sus conciertos, Frank Fernández se sumergió en la vasta obra pianística del genio Ernesto Lecuona y eligió para comenzar dos de sus danzas menos famosas: Córdoba, calificada por él como de las más íntimas, parecida a un sueño, y Gitanerías, signada por el brío del flamenco.

La creación pianística de Lecuona es una escuela, su dificultad y complejidad la convierten en extraordinaria, aseguró.

Después, llegarían piezas populares como La comparsa y Malagueña, así como la Suite para dos pianos, de la autoría del propio Fernández, quien la ha perfeccionado durante años y le sirve para mostrar su indiscutible excelencia artístico-profesional en cinco danzas con influencias latinoamericanas.

La obra Conga de mediodía, tuvo a los asistentes como acompañantes, ya que muchos se motivaron a seguirle el ritmo con palmadas y la quinta contó con la intervención de cuatro bailarines de la compañía Codanza, dirigida por Maricel Godoy.

Una lección de profesionalidad rigurosa y respeto ofreció cuando le pidió permiso al auditorio para repetir La bella cubana, de José White.

La Orquesta de Cámara de Holguín, que jerarquiza el maestro Oreste Saavedra, supo congeniar con la sensibilidad y fluidez de este virtuoso que, a sus 75 años de edad y 60 de vida artística, aún puede anular el tiempo en los conciertos, convertir dos horas y media en un instante e hipnotizar a los fieles amantes de la buena música cubana de todas las épocas y todos los tiempos.

Please follow and like us:

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Trece + uno =