¿Gobierno teledirigido?

Comentario

Este mundo nuestro

Al paso que vamos, no sería raro que Estados Unidos nombre un procónsul  para gobernar a Venezuela desde Washington. Ayer mismo, hubo una reunión del representante del autoproclamado con funcionarios del departamento de estado y del Pentágono. Según los reportes de prensa, fueron discutidos “todos los aspectos que tienen que ver con la crisis de Venezuela”.

Al centro de este encuentro estuvo una ley y siete decretos ejecutivos de la administración norteamericana, como si lo más normal del mundo fuera meterse en asuntos de otro país, determinar desde fuera qué deben hacerse.

En términos generales, esas disposiciones “legales” estadounidenses fueron configuradas sobre el asfixiante programa que daña a Venezuela y se ha constituido en una de las bases para otras agresiones, nada sofisticadas, pero sí muy repetidas. Sancionar, en este caso, se inició bajo mandato de Barak Obama, pero Trump y su séquito de matones, fueron muchísimo más lejos que el primer afro estadounidense no blanco.

Confiscaron activos financieros venezolanos, comenzando por el bloqueo en bancos internacionales, de 5 mil 470 millones de dólares u por igual impusieron duros obstáculos al comercio del petróleo, principal rubro exportable del país. Bastan esas dos evidencias que califican como terrorismo económico,maridados con grotescos intentos para derrocar losgobiernos legítimos, que desde  el 2001 llegaron al poder por voluntad popular.

La situación de deteriororeinante,fue diseñada hace mucho, y tuvo pública prueba con el abrupto abandono de la oposición de los diálogos enRepública Dominicana a inicios del 2018,  bajo observación y auspicios del presidente dominicano, Danilo Medina, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres y el ex mandatario español José Luis Rodríguez Zapatero.

Nada secreto que cuando mayor optimismo existía sobre el progreso de esos encuentros, una llamada  norteamericana anuló el cierre venturoso de un convenio capaz de evitar el quebrantoposterior escalado hasta hoy.

Poco después,los mismos que se dicen salvadores de una dictadura con demasiados procesos electorales supervisados, y ganados, como para creerse el cuento de la ilegitimidad, continúan con el guión norteamericano y desconocen los comicios presidenciales del año pasado cuando, pese a negarlo, sí participó una parte de la oposición, tanto que Henri Falcón obtuvo el segundo lugar en ese escrutinio, por detrás de Nicolás Maduro.

Por entonces Zapatero dijo: “ (…) es muy serio desde un punto de vista democrático, desautorizar unas elecciones antes de que se celebren…”. Aludía a los adversarios internos pero, de hecho,  sin excluir a los países que antes del resultado, lo descartaron.

Ahora, reiterando por enésima ocasión la voluntad por parte del chavismo al entendimiento,  recién concluyó un primer contacto  entre  adversarios  y gobierno en Oslo, auspiciado por  Noruega. Si cambia el patrón ideado por la Casa Blanca, es posible encauzar desde ese nuevo intento, algo que por donde vasolo conduce a catástrofes.

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