La Habana por dentro: El Túnel de la Bahía

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Por debajo de la bahía de La Habana, a lo largo de 733 metros, existe una majestuosa e impresionante obra de la empresa francesa Societé de Grand Travaux de Marseille: el Túnel de la bahía.

A cargo de la dirección de ejecución y proyección de la obra estuvo el ingeniero cubano José Menéndez Menéndez, quien junto al grupo de trabajo que lo acompañaba diseñó un sistema de tubos de hormigón reforzado, capaz de soportar grandes toneladas del vital líquido.

Un poco de historia…

A inicios del siglo XX, en el contexto del acelerado desarrollo inmobiliario que comenzaba a experimentar La Habana, el ingeniero Dionisio Velasco realizó un proyecto para enlazar ambos lados del canal de entrada de la bahía por medio de un puente, el cual finalmente no se ejecutó. Hubo que esperar, hasta 1949 para que un estudio de factibilidad reconociera las mayores ventajas de la construcción de un túnel con respecto a la solución del viaducto sobre el acceso a la rada habanera.

El desarrollo del transporte, las comunicaciones y la actividad económica en general de la ciudad de La Habana en la década de los años 50 se reflejaba en diversas ramas de la economía nacional. Durante años las comunicaciones del núcleo urbano de la ciudad con el Este se realizaban bordeando la Bahía de La Habana, ya se hacía imprescindible hallar otra solución.

Muchos años antes de que se construyera el túnel de la bahía de La Habana, en la segunda década del pasado Siglo, se había pensado y proyectado levantar un puente metálico sobre el canal de entrada a la dársena.

Foto: Archivos de Granma. Primeros proyectos de un puente sobre la Bahía.

No se llegó a construir por varias razones, entre ellas estratégicas. En caso de un conflicto armado podían volar el puente y bloquear la entrada a la bahía.

Pasó el tiempo hasta que Ole Singstad, quien era especialista en la construcción de túneles presentó en 1949 un proyecto para edificar uno con entrada por la Avenida del Puerto. Otro proyecto con entrada por el mismo lugar que el anterior lo propuso en 1954 el ingeniero cubano que había diseñado y construido el Túnel de Línea.

Sin embargo a la Societédes GrandsTravaux de Marseille, se le adjudicó el proyecto por su solución moderna y original; mucho más económica y su plazo de ejecución más breve.

Las obras comenzaron el 19 de septiembre de 1955. Su tiempo de ejecución fue de dos años, ocho meses y 12 días, con lo que se cumplió con lo acordado. Se inauguró el 31 de mayo de 1958.

Foto: Archivo Granma. Movimiento de Tierra.

Las dos entradas fue lo primero que comenzaron a excavar al lado del parque Máximo Gómez porque no había un gran movimiento de tránsito allí y estaba situado de forma tal que facilitaría mejor la distribución de vehículos en varias direcciones a la vez. A esta construcción se le llamó La Orquídea.

En el canal se dragaron 250 000 metros cúbicos de roca y 100 000 de material arenoso. Cinco cajones de 22 metros de ancho por 7,10 de alto y 107,50 de largo se construyeron en cuatro de ellos y de 90 metros en uno que es el cajón central, el horizontal.

Los cajones o los tubos del túnel se fabricaron en dique seco y luego fueron llevados flotando hasta el lugar previsto y hundidos separadamente hasta hacerlos reposar en una base.

Foto: Archivo de Granma. Secciones de los tubos listos.

Posteriormente con gatos hidráulicos se iban uniendo y sellando con hormigón en la parte exterior y en el interior con láminas de acero.

El soporte definitivo de los tubos se logró construyendo dos muros longitudinales, uno a cada lado, rellenando sus espacios y fundiéndolos con hormigón desde la superficie.

Foto: Archivo de Granma. Tunel de la bahía en construcción.

Características arquitectónicas…

Sumergido a una profundidad de 12 y 14 metros, el túnel consiste, según su carta técnica, en un sistema de tubos de hormigón reforzado capaz de soportar el peso de miles de toneladas de agua, lo cual lo convierten en un medio seguro y eficiente.

Acondicionado con un excelente servicio de ambientaciones (las luces fueron acomodadas para evitar molestias a los conductores), los automóviles y ómnibus (los camiones están obligados a transitar por el “anillo” vial) pueden trasladarse de un extremo a otro del túnel en unos 45 segundos, a 60 kilómetros por hora de velocidad. Su ancho total es de 22 metros y en cada tubo de dos sendas, es de 7,30 metros.

Si usted viaja a través del túnel y toma la Vía Monumental solo tendrá que recorrer 7 kilómetros y medio para arribar a La Habana del Este. Si lo hace por la única ruta que existía hasta entonces, tendrá que recorrer 16 kilómetros y medio.

El túnel de la bahía de La Habana constituye una de las obras ingenieriles más relevantes de la Isla. La complejidad y originalidad de las soluciones técnicas empleadas, así como la alta calidad de su ejecución y su innegable valor de uso fundamentaron su reconocimiento por la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la Construcción de Cuba como una de las Siete Maravillas de la Ingeniería Civil cubana.

Foto: Radio Habana Cuba. Tunel de la bahía, una de las Siete Maravillas de la Ingeniería Civil cubana.

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