La Habana por dentro: Iglesia Ortodoxa Rusa

La Habana se acerca al aniversario 500 de su fundación aquel 16 de noviembre de 1519. Prestigian a la capital cubana diversas instituciones científicas, culturales y religiosas. Nos ocupa esta vez la Iglesia Ortodoxa Rusa, un templo religioso, ubicado en las inmediaciones de la Avenida del Puerto de esta ciudad, la cual se levanta hermosa frente a las aguas de la bahía.

Resaltan en su arquitectura las enormes cúpulas, todas de blanco como el resto de la edificación construida en 2008. Se trata de la Catedral Nuestra Señora de Kazán. Es construida a propuesta de Fidel Castro Ruz a Su Santidad Kirill durante su visita a La Habana en 2004.

De acuerdo con datos fidedignos este templo de la religión ortodoxa rusa es el de mayor tamaño en América Latina y fue levantado en tiempo récord, donde se destacan las cubiertas doradas y bronceadas, así como el blanco intenso, símbolo de paresa, algo así como un pedazo de Rusia en El Caribe.

Desde hace siglos el pueblo ruso venera a Nuestra Señora de Kazán. En Cuba un sacerdote ruso ofrece los servicios religiosos a personas de esa nacionalidad. En 1971 el Patriarcado de Moscú nombró como pope y diácono a dos cubanos, hecho que ocurre por primera vez en este tipo de religión.

Durante los tiempos críticos de la historia de ese país euroasiático, la Iglesia Ortodoxa Rusa desempeñó un rol importante, incluso en el transcurso de la Gran Guerra Patria.

Como parte de la libertad de culto en nuestro país y tras la visita de Kirill Patriarca de Moscú, el 14 de noviembre de 2004 fue colocada la primera piedra de ese Gran Templo en La Habana, en presencia de Su Santidad, santuario que comenzó a prestar sus servicios tras ser terminado en 2008.

Fidel Castro y el Patriarca Kirill.

El edificio principal consta de cinco cúpulas y una en el campanario, parecidas a las de la Catedral del Kremlin, en Moscú. Igual cantidad de cruces coronan la Sacra Catedral Ortodoxa Rusa Nuestra Señora de Kazán. Las principales piezas usadas en su edificación fueron traídas del país europeo, cuyas cúpulas semejan cebollas.

El ícono de Kazán, de tradicional estilo greco-bizantino, fue pintado en Constantinopla durante el siglo XIII. La obra sagrada presenta la imagen de medio cuerpo de la Santísima Virgen sosteniendo al Niño Jesús sobre sus rodillas, quien está casi de pie y en actitud de bendecir a la virgen, hacia quien levanta su mano derecha.

Una de las historias más difundidas sobre esta imagen cuenta que en 1579 la ciudad de Kazán fue asolada por un violento incendio, y mientras la población se recuperaba de la desgracia, una niña de nueve años de edad –llamada Matrona–, cuya casa también ardió en llamas, vio en un sueño la efigie de la Virgen María y escuchó una voz que le pedía recuperar un ícono sagrado, oculto en las cenizas de su hogar.

La pequeña descubrió el santo envuelto en un antiguo lienzo bajo una estufa, donde había sido enterrado desde la persecución cristiana, emprendida en el siglo XIII por los tártaros. Desde ese momento la virgen devino objeto de gran devoción religiosa, y se le atribuyen milagrosas curaciones de personas ciegas. La imagen fue llevada por los generales a las batallas y se le conocía como la Kazanskaya, la “Protectora de Rusia”. Se convirtió en el símbolo ruso de la victoria y la libertad. Nuestra Señora de Kazán es la patrona de miles o quizás millones de hogares rusos.

El edificio, que abarca un área de 1200 metros cuadrados, posee tres objetos de obra: iglesia, diócesis y campanario. La planta baja del templo se destina a áreas administrativa, habitaciones del padre, baño público, cocina, salón de reuniones, sala de computación y área técnica; en tanto la parte superior acoge a la iglesia como tal, con capacidad para quinientas personas aproximadamente, y a la cual se accede mediante dos escaleras de granito por necesidades de la liturgia y la consagración.

La entrada principal es por la calle San Pedro. La parte posterior del templo, el fondo del altar, da al puerto. El pope hace la liturgia dentro del altar, de frente al este en el iconostasio, donde se encuentran los santos a los que se consagra esta iglesia, dedicada a la virgen de Kazán. La diócesis, de tres niveles, comprende el área de administración, el salón de protocolo, los servicios sanitarios, la biblioteca y las habitaciones para invitados.

Los religiosos rusos residentes en Cuba solicitaban una iglesia de esta naturaleza desde hacía mucho tiempo. Con la visita de Kirill Patriarca de toda Rusia, este reclamo se hizo realidad para satisfacción de la comunidad rusa en nuestro país.

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Publicado Por: Adrián González

Graduado de la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana, director de programas de radio, editor y periodista de la redacción digital de la emisora Radio Progreso, la Onda de la Alegría.

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