La Habana por dentro: Algunos sitios de interés

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Especiales La Habana 500

Cuando era joven me encantaba andar por las calles de La Habana. Recorrer la parte más antigua de la capital cubana se convertía en mi hobby esencial. Ahora, de viejo, ni me acerco a ese paraje maravilloso, moldeado por hombres y mujeres bajo la batuta de Eusebio Leal Espengler, Historiador de la Ciudad.

La urbe hoy presenta un esplendor inconfundible, máxime ahora que su añeja visión cosmopolita, vislumbra refulgente una historia de casi 500 años. Decía el poeta Fayad Jamís Bernal (27-10-30/30-11-88) que si no existiera La Habana él la inventaría. Y no es para menos.

¡Cuántos sitios de valor patrimonial atesora la Ciudad Maravilla! Son incalculables, y mencionarlos todos casi no puedo, porque la lista sería interminable, pero creo justo referirme a algunos de ellos por su importancia histórica, social, política y cultural.

Por ejemplo, la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña está situada al este de la bahía. Es la fortaleza más grande construida por España en América. Esta fue ejecutada a partir de la invasión inglesa y finalizada a fines del Siglo XVIII.

El Capitolio de La Habana es uno de los lugares de la capital que no debe dejar de visitar; fue terminado en 1929 para alojar el Senado y la Cámara de Representantes. Este colosal edificio es visible desde casi toda la ciudad con su cúpula imponente. En su interior está la Estatua de la República, una de las más grandes del mundo expuesta en interior.

Por su parte, el Castillo del Morro es una pintoresca fortaleza a la entrada del puerto de La Habana, que muestra un faro de gran potencia para orientar a las embarcaciones.

El Cementerio Colón es un típico museo a cielo abierto. Es el más famoso y grande camposanto en toda América, conocido por su belleza y la magnificencia de sus esculturas, es considerado como el tercero de importancia mundial, precedido solamente por el de Staglieno en Génova, Italia, y el de Montjuic en Barcelona, España.

Otro sitio de gran valor social es la calle 23, en El Vedado, una de las arterias principales de la ciudad, que termina en El Malecón y es conocida en esta parte como La Rampa; en ella se encuentran desde la sede de varios ministerios como el de Salud Pública o el de Trabajo y Seguridad Social, hasta la famosa heladería Coppelia, al que los habaneros llaman “La catedral del helado”, pasando por los hoteles, entre ellos el Habana Libre, clubes y discotecas, a los que acuden muchas personas, fundamentalmente los fines de semana.

Una majestuosa edificación, sin dudas, lo constituye La Ciudad Deportiva, uno de los sitios más conocidos de La Habana, ubicada en la intersección de las avenidas Boyeros y Vía Blanca, y se presenta a la vista de todos como una instalación muy especial; es un grandioso coliseo, una de las obras de mayor relevancia de la Ingeniería Civil cubana, ha albergado a un sinnúmero de eventos deportivos, políticos, educativos y culturales. Posee, además, estadios y un complejo de piscinas.

La Fuente Luminosa, muy cerca de la Ciudad Deportiva, está bordeada por una amplia rotonda, donde confluyen la calle 26, la Vía Blanca y la Avenida de Rancho Boyeros, principal enlace con el aeropuerto internacional José Martí. Formó parte de un programa urbanístico que llevó a cabo el denominado gobierno “Auténtico” del presidente Ramón Grau San Martín, a mediados de los años 40. Con una mezcla de ironía y humor criollo, la población la bautizó entonces como “el bidel de Paulina”, en alusión a la primera dama de la nación.

La Plaza Vieja en la parte más antigua de la ciudad, en un principio se nombró Plaza Nueva. Surgió como espacio abierto en 1559, luego de la Plaza de Armas y la de San Francisco, respectivamente, aunque hay algunos autores que señalan que fue la segunda plaza existente en La Habana. Fue zona residencial de la plutocracia criolla en tiempos de la colonia. El conjunto arquitectónico urbanístico de la Plaza Vieja está representado por valiosas construcciones coloniales de los siglos XVII, XVIII y XIX, y las primeras décadas del siglo XX que mantienen unidad estilística.

Hacia la parte moderna de La Habana se levanta el Palacio de la Revolución, principal edificio dentro del Complejo Plaza de la Revolución. En él se encuentran las sedes del Consejo de Estado, del Consejo de Ministros y del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Originalmente fue concebido como Palacio de Justicia y Tribunal Supremo.

Además, los capitalinos y foráneos pueden disfrutar de playas y otros lugares de interés turístico: Las costas ocupan todo el límite norte de la ciudad, donde se incluyen playas de gran belleza, así como el Centro Histórico de La Habana y Monte Barreto-Vedado.

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