La protesta estudiantil y detención de Fidel Castro en Cienfuegos

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Los cienfuegueros  recibieron al Comandante en Jefe Fidel Castro, quien realizó decenas de visitas de trabajo a la provincia, muchas de ellas acompañado de Jefes de Estado de países amigos.
Pero también estuvo en la Perla del Sur, cuando eran un joven recién graduado como abogado, pues  dos años ocho meses y catorce días antes de asaltar el Cuartel Moncada y dar inicio a la Revolución, se trasladó a esta ciudad, el 12 de noviembre de 1950,  acompañado por otros integrantes del Comité de la Universidad de La Habana.

Para  apoyar la protesta de sus compañeros del Instituto de Segunda Enseñanza de esta ciudad contra las disposiciones del Ministro de Educación, Aureliano Sánchez Arango, que perjudicaban a los alumnos de esa enseñanza.

Los hechos que dieron lugar a la histórica presencia de Fidel en Cienfuegos tuvieron su antecedente en el inicio del curso escolar 1950-51, cuando la dirección del Instituto, les comunicó a los alumnos las arbitrarias medidas del Ministro de Educación.

Para el 12 de noviembre de 1950 los estudiantes convocaron al pueblo de Cienfuegos a un mitin frente al Instituto, pero en horas de la tarde la policía comunicó que el acto no se podía efectuar.

Los universitarios visitaron al Jefe de la Policía, quien a pesar de los alegatos legales de Fidel Castro, ratificó que  no se permitiría.

Fidel, que desde joven sabía la estrategia que correspondía en cada momento, orientó la celebración del acto de todas maneras y se decidió efectuarlo desde el Ayuntamiento.

Se  convocó al pueblo para el Parque Martí, pero cuando Fidel  y Benavides iban a penetrar en el local, fueron llamados por los jefes de la Policía para discutir amistosamente la situación, son detenidos y remitidos a Santa Clara a disposición del Tribunal de Urgencia,
acusados de incitar al desorden.

Durante el acto  se denuncia la detención arbitraria de Fidel y Benavides y, aunque faltó el verbo encendido de Fidel, intervinieron los dirigentes universitarios y varios estudiantes cienfuegueros, entre ellos, este redactor,
entonces alumno del Instituto.

La movilización de los villaclareños, al llegar Fidel Castro y Enrique Benavides al Vivac, logró que el Tribunal de Urgencia los dejara en libertad y señalara el juicio para el 14 de diciembre.

Ese día  Fidel Castro asumió su auto defensa y con un valiente alegato se convirtió en acusador, denunciando la explotación a que era sometido el pueblo cubano y los abusos de la policía en Cienfuegos. Finalmente el Tribunal los absolvió.

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