¿Quién dijo fracaso?

Comentario

Este mundo nuestro

El divorcio del Reino Unido y la Unión Europea, por ahora indeciso, al menos hasta el cercano junio, las discrepancias entre los restantes 27 miembros, o incluso los excesos de Hungría y Polonia, entre otros ángeles descarriados, no logra demeritar las ventajas del Pacto Integracionista del Viejo Continente para sus integrantes.

Cierto –eso afirman reconocidos economistas- que el euro no fue bien concebido, pero era necesaria una moneda única por imponderables financieros del grupo, o como fórmula para no depender ni ser lesionados por las manipulaciones del dólar o los ataques especulativos contra las antiguas monedas nacionales. Existieron y siguen vivas otras motivaciones, pese a las diversas desavenencias.


Eso se debe a la muy antigua, efectiva y comprobada lección que otorga a la unidad una fuerza superior a lo posible de tener de modo individual. Muchos asuntos relevantes en la historia de la humanidad lo han demostrado, incluyendo los pactos entre adversarios, cuando fue preciso hacer frente a un mal común.

En grupo, se obtienen beneficios mayores, y si de combinación de empeños se trata, no solo la economía, la complementariedad o los proyectos de desarrollo, cobran superior importancia y raigambre. El ALBA lo ha demostrado, y el empeño para anularla, junto a los restantes convenios que fusionaron bienhechores esfuerzos, da medida de los insanos motivos tras los actos destinados a destruir tales estructuras.

Los esfuerzos de la derecha oligárquica en Latinoamérica, bien poco enseñan (véase Argentina pidiéndole enormes créditos al FMI o a Colombia violando los pactos de paz, entre importantes etc.). A contrapelo, los instrumentos creados durante la etapa de gobernanza progresista en la región, están empeñados en mantenerse y no desaparecer, pese a tantos intentos en contra.

Bajo esos blasones, concurrieron a La Habana los ministros de relaciones exteriores de los países integrantes. El intercambio se destinó a conformar una agenda para asesorar al Consejo Presidencial de ese instrumento integracionista, sobre diversos temas, riesgos y dificultades del área, sin dejar fuera decisivos asuntos globales.

No por elemental principio, sino por la hondura y necesidad del mismo, un tema abordado fue el de la paz. Motivos hay ante el más reciente ensañamiento de Estados Unidos contra varios países del hemisferio, sobresaliendo el cerco viciado y repugnante contra Venezuela (sabotajes, agresiones económico-financieras, intentos golpistas).

En casos como ese pienso en la riqueza de adjetivos en nuestro idioma y los deseos de usar muchos que lleven a una exacta idea, cuando se califican tan anómalas y reprensibles acciones.

Como anfitrión por el país sede, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, reiteró la voluntad expuesta en otros foros, para que esta parte del planeta disfrute de paz, una amenaza  por hechos e intimidaciones  monroistas de la administración encabezada por Donald Trump.

De momento, en La Habana se hizo compromiso de apoyar el Mecanismo de Montevideo (Uruguay, México, Caricom y, hasta cierto punto, bien mirado por la UE, y cuantos respetan el derecho internacional) buscando dilucidar de manera civilizada lo externa e interesadamente desatado contra el chavismo bolivariano.

Era de esperarse, por su índole y urgencia, que este cónclave del ALBA se refiriera al neoliberalismo reimplantando en el área, y no para su beneficio, es evidentísimo. También ese aspecto como el rechazo a injerencias y agresiones, implican el compromiso de impugnarlo.

El mundo hoy, nada secreto es, atraviesa por una etapa de múltiples crisis, y mal enfocadas – que desata o incrementa- el Washington de Trump. Vale, quizás como pocas veces, el propósito de unir los eslabones protectores, defensivos, para que ante tanto fanatismo político o paranoia supremacista, sea posible, a semejanza de los buenos combatientes, resistir y progresar.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 × 5 =

RSS
FACEBOOK
TWITTER
YOUTUBE