Trump sin traducciones

Comentario

Especiales Este mundo nuestro

Sería interesante preguntarles a Donald Trump y a sus agresivos compinches por qué no le exigen a Israel que pague a los palestinos por las tierras y propiedades que les robaron en los últimos setenta años.

Imposible ser ingenuos e imaginar que les parecería correcto  aplicar a su ahijado favorito lo que le exigen a otras naciones sin tener derecho alguno, sino por simple e inhumana maldad.

El tema viene a cuento considerando los cambios sufridos en el planeta a lo largo de siglos. Hay muchas evidencias del despojo general exhibido en los museos norteamericanos y europeos, llenos de objetos sustraídos a muchas naciones de Asia y Medio Oriente o de la América precolombina.

Eso sin referirnos, no hace falta, a los territorios  usurpados a los habitantes originarios,relegados incluso a zonascontaminadas por radioactividad en  lo que hoy, con tanto bombo e ínfulas  llaman Estados Unidos.¿Ante qué tribunal pudieran presentar sus demandas los indios de Norteamérica o los descendientes de las civilizacionesde nuestra regiónpara que les compensen por las riquezas naturales que hasta hoy les desvalijan?

Sigo preguntando ¿le pagarán a los afganos o a los iraníes, sirios y libios , por los daños humanos y materiales provocados con sus bombardeos y otros ataques sin otro motivo que apoderarse de su patrimonio?

Esta otra lista es interminable, pero vale añadir algo muy cercano. ¿Tienen derecho a exigir reparación por empresas o tierras nacionalizadas en Cuba cuando no quisieron negociar cuando se les ofreció y solo las sanciones económicas impuestas  le siguen costando multimillonarias cifras a nuestro pueblo?

Si en el 2018 no pudimos ingresar más de cinco mil millones de dólares debido al acoso que nos imponen, en 6 décadas suma resulta elevadísima. Hubiera servido para lograr más desarrollo del alcanzado y satisfacer deseos y necesidades ciudadanas.

Eso, sin contar todo lo invertido desde 1959, nuevo, lo mismo en nuestras casas para mantenerlas o en hoteles y hospitales. La cuenta crece si se añaden  los efectos destructivos de sabotajes o las víctimas de otras agresiones.

Lo natural sería alimentar un vínculo civilizado, conveniente entre naciones vecinas. Está probo: la convivencia entre antagonistas es posible y sería más inteligente que cuanto vienen haciéndonos y aumenta, con el desastroso título tres de la Helms Burton. Hora sería de actuar sin porras y egoísmos que por lo general acaban haciéndole daño también a quien lo provoca.

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