Olvidos imposibles

Como dijo José Martí, de cada cual habla la obra de su vida. Algunas sobresalen por hechos casuales, otras por mérito cincelado arduamente. Creo es el caso de quien, en febrero del 2008,  dijo: “Estoy consciente de la responsabilidad que entraña ante el pueblo la tarea que se me encarga”.

Por supuesto que no era cómodo y menos simple asumir tan grave deber cuando la vara estaba tan alta y existía un esquema de situaciones internacionales conflictivas, transitando por una faceta de extraña envergadura y acontecimientos, muchos hostiles, que variaron estruendosamente significativas fuerzas, en medio de alianzas rotas.

El asunto no consistía solamente en qué cambios requería la administración central, para subir otro escalón en el proceso de institucionalidad nacional, con adecuaciones al funcionamiento del Estado y un mejor desempeño de las entidades y sus efectos sobre la población cubana.

Fueron obligaciones superiores las asumidas por nuestro personaje, Raúl Castro Ruz quien ya con la mochila repleta de experiencias guerrilleras y en una larga, exitosa defensa patria, tuvo que hacerse cargo de momentos tan significativos como la creación, debate masivo y puesta en lid, de los lineamientos económicos del país y lo concerniente a una nueva constitución, más moderna y precisa.

En diciembre de aquel emblemático año, cuando asume tan elevados retos,  el General de Ejército efectuó una gira que tuvo punto culminante en la primera  Cumbre de América Latina y el Caribe, efectuada en Brasil.

Estuvo representando a Cuba entre los fundadores de La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, siendo anfitrión después, en La Habana, de la segunda cita de esos 32 países hermanos. Otros periplos le llevaron a RusiaArgelia y Angola, o a darle sede al proceso de paz para Colombia, pero la más llamativa de sus acciones en el ámbito mundo, fue el acuerdo alcanzado con Barak Obama para el restablecimiento de vínculos diplomáticos entre Cuba y Estados Unidos, revelado el 17 de diciembre del 2014, aunque poco después fuera casi anulado, vilmente, por Donald Trump.

Estos enunciados no incluyen una importante cifra de acciones, con acento personal, proyectados durante 10 años, pero si fueran los únicos darían suficiente lustre a la que fue una ardua, complejísima misión para seguir mejorando el desempeño del gobierno y la vida ciudadana.

Atender y darle sustento al propio tiempo, a los asuntos exteriores, siguiendo la brillante ruta marcada por Fidel, y en un marco de avatares y accidentes de gran magnitud, fue un desafío de los que ponen a prueba y distinguen o descalifican. Su mérito no se queda en ocasionales evocaciones, aunque cumplir 90 años lo justifique. Es de altos quilates y está en el sólido trabajo de un hombre tan honesto como consagrado y fiel.

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Publicado Por: Elsa Claro

Periodista, poeta, narradora de altos quilates, que ejerce el ejercicio del comentario de manera cotidiana y de una excelencia de referencia. Su obra poética ha sido reconocida por el poeta nacional Nicolás Guillén desde sus primeros títulos líricos. Actualmente, este Premio Nacional de Periodismo José Martí transmite sus trabajos periodísticos en el espacio En Vivo Directo. Correo: elsa.claro@icrt.cu

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