Orquesta Aragón: 83 años en el pentagrama sonoro universal

El día 30 de septiembre de 1939, hace exactamente ochenta y tres años, fue
fundada en la ciudad de Cienfuegos, «La Perla del Sur», por el maestro Orestes
Aragón Cantero, la hoy agrupación insignia de la música popular cubana y universal,
laureada en dos ocasiones con el Premio Grammy Latino (2020-2021), y Mención al
Premio Latino de la Música (2022), y dirigida —desde hace casi cuatro décadas—
por el maestro Rafael Lay Bravo.

«Si tú escuchas un son sabrosón […], ponle el cuño es Aragón […]. Si tú escuchas
un rico danzón […], ponle el cuño es Aragón». Desde que, en el estelar espacio
Alegrías de sobremesa, que transmitía diariamente la «Onda de la Alegría»,
escuchaba los acordes del tema musical que identifica a los «estilistas del cha, cha,
cha», mi archivo mnémico evoca a los primigenios integrantes de ese ejemplar
colectivo.

Hasta donde yo conozco, solo queda vivo uno de ellos: el violinista Celso Valdés, a
quien tuve el inmenso placer de saludarlo en el Estudio No. 1 «Benny Moré» de
Radio Progreso, cuando la Decana de las Emisoras Cubanas cumplió 90 años en el
aire.

Ahora bien, esa efeméride caracterizada —básicamente— por la alegría que
conlleva un nuevo cumpleaños de los «aragonísimos», como los califica la maestra
Carmen Solar, Premio Nacional de Radio, y Artista Emérita del Instituto Cubano de
Radio y Televisión (ICRT) no se presta —en modo alguno— para la añoranza ni la
nostalgia. Todo lo contrario, para disfrutar del estilo inimitable de una de las más
emblemáticas agrupaciones charangueras, que han llevado nuestros ritmos,
genuinamente cubanos, a los más disímiles rincones de nuestra exuberante
geografía insular, así como a todo el planeta.

La Reina de las Charangas Cubanas está clasificada —sin ningún género de
duda— como una de las orquestas más populares que ha tenido la mayor isla de las

Antillas desde su aparición, en el orbe sonoro caribeño, a finales de la década del
treinta de la pasada centuria.

El cha, cha, cha es —sin discusión alguna— su «plato fuerte», desde que el
maestro Enrique Jorrín (1926-1987), lo creara en los años cincuenta del extinto siglo
XX y lo diera a conocer la Orquesta América, no solo a lo largo y ancho del
archipiélago cubano, sino también por todo el orbe.

El ritmo comienza ligero y las bien acopladas voces que integran el coro están
presentes, con la letra romántica o pintoresca, escrita por el compositor, y signada
por el aliento poético (en el caso de un bolero) o por el «gracejo criollo» que nos
caracteriza (si se trata de un cha, cha, cha o un son montuno), pero sin la más
mínima concesión a la chabacanería, el mal gusto o el irrespeto a mujeres y
hombres.

Por lo tanto, a la Orquesta Aragón la distingue una verdadera «magia sonora», que
hace inconfundible su estilo, y es el resultado de las caricias melódicas que el
maestro Rafael Lay Apesteguía (1927-1982), quien la jerarquizara hasta su
lamentable deceso, les hacía a las cuerdas de su violín; caricias extrapoladas —con
posterioridad— a los demás instrumentos que configuran el formato charanguero. Al
final de cada número, incluido en el repertorio clásico y actual de la agrupación
ícono de la música popular bailable cubana, los ingeniosos estribillos, secundados
por el acompañamiento sincronizado de los 5 violines, el piano, el bajo y la
percusión (tumbadora, paila y güiro). Así como los magistrales floreos con la flauta,
que recuerdan la presencia espiritual del maestro Richard Egües (1923-2006),
Premio Nacional de Música, refuerzan — ¡y con qué solidez!— la interpretación…,
que se torna única e irrepetible.

La que «llegó y triunfó» incluye en su repertorio otros géneros musicales: danzón,
son, bolero, bolero-chá, cha-onda, así como «piezas más contemporáneas, para
estar a tono con la época que vivimos y no quedarnos rezagados […]». Según
declarara el maestro Rafael Lay Bravo en una entrevista realizada por el Dr. José
Loyola, director de la «Charanga de Oro», en el espacio Música y más, que
transmite el Canal Educativo de la Televisión Cubana.

Cada integrante de la Orquesta Aragón sabe lo que tiene que hacer para llenar de
buena música un teatro, un estudio de grabación, las ondas hertzianas, la pequeña
pantalla o un salón de baile. E impregnar de alegría y musicalidad la mente y el
alma de sus fieles admiradores, entre los que hay personas de la tercera edad, pero
también jóvenes y adolescentes de los dos sexos que bailan al compás de los
acordes musicales de la «Orquesta de Casa», como la denomina el veterano locutor
Eduardo Rosillo (1927-2014), Premio Nacional de Radio, y conductor —hasta su
jubilación— del desaparecido espacio vespertino-nocturno Alegrías de Sobremesa.

Cuando esa prestigiosa institución cultural, paradigma de la verdadera música
cubana, interpreta a los clásicos El Bodeguero, Pare Cochero, Unión Cienfueguera,
Nosotros, Sabrosona, entre otros, es la misma Orquesta Aragón de ayer, de hoy y
de siempre.

Desde nuestro Sitio Web, les deseamos muchas felicidades a los actuales
integrantes de la Charanga Eterna por el aniversario 83 de su fundación, y que
continúen cosechando éxitos para gloria de la auténtica música cubana.

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Jesús Dueñas Becerra. Ejerce como colaborador la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa, en especial, en la emisora de la familia cubana: Radio Progreso. Su actividad fundamental es la crítica de danza y cinematográfica, así como las artes escénicas y las artes plásticas.

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