Cuba: Su grandeza solidaria

Cuba se destaca por su solidaridad con muchos países del mundo, lo cual es reconocido internacionalmente. Estas son acciones que conocemos y que se han realizado tanto en el sector de educación, cultura, deporte y la salud.

Precisamente en cuanto a esta última, en momentos duros de catástrofes, nuestros médicos han dado su paso al frente con su ayuda en el enfrentamiento a los desastres naturales, tanto en terremotos, como peligrosas enfermedades, por ejemplo el Ébola.

En los lugares más recónditos, ellos, nuestro ejército de batas blancas llevan la luz de la esperanza y el tratamiento médico, donde todo se torna gris y sombrío.

Hoy, es momento de reflexión, cuando estamos ante una pandemia con peligro para el mundo, una enfermedad desconocida y que se ha propagado vertiginosamente trayendo consigo miles de contagiados y  muertes, el Coronavirus, Covid19.

La comunidad científica mundial ha dado su paso al frente y desde el primer momento se encuentran inmersos en descubrir la vacuna que acabe con esa pandemia.

Cuba ha dado pasos certeros en cuanto a este propósito. Podemos citar al Interferon Alfa 2B, entre otro grupo de medicamentos, que forman parte del protocolo para atender a pacientes con esta enfermedad y las complicaciones que pudieran derivarse.

Una vez más otras naciones  piden la ayuda de nuestros médicos, para que acudan con su presencia y los medicamentos necesarios para aliviar la dolencia.

Allí estarán nuestros galenos, como siempre situando en alto el nombre de su nación, desarrollando con todo su amor la necesaria obra.

Hace unos días veíamos las noticias del crucero británico MS Braemar, de la compañía Fred Olsen Cruise, por las agencias y redes sociales, que solicitaba ayuda por tener viajeros  a bordo con el Covid-19: ¿cuántas puertas de naciones tocó pidiendo ayuda y nadie se las abrió? Cuba no las cerró, dio paso a la solicitud y permitió que la nave atraque en puerto cubano, para luego llevar a su destino a esas personas que tanto anhelaban que le dijeran solo una palabra, un Sí.

La cancillería cubana aceptó la propuesta, lo cual trajo la calma a ese personal que nunca pensó verse en tales circunstancias cuando abordaron el crucero. Una gran preocupante para todos y de su capitán, que tuvo palabras de agradecimiento.

Y es que este gesto, de ayudar al desvalido es algo que caracteriza a los cubanos, lo cual fue enseñado por nuestro líder histórico Fidel Castro.

Como cubana siento orgullo de esta decisión de las autoridades, que la nave atraque en puerto cubano, lo cual me hace sentir espiritualmente bien, porque es justo y humano que reciban apoyo y atención.

Como periodista junto a mis compañeros de redacción, en Radio Progreso, veía a diario la información de la nave, en el mar, de los contagiados, de los aislados, y no era fácil de entender que no recibieran ayuda por otras naciones.

No importa del país que sean, al final todos somos hermanos, y la vida quiso desgraciadamente que este crucero no entrara a Cuba como turismo, y que engalanara como otros tiempos a nuestro puerto, pues hasta ese derecho, con su afán de bloqueo, nos quitó el imperio.

Hoy nos queda la satisfacción por cosas de esta vida, que  uno de estos, como el crucero británico MS Braemar, lo recibamos con todo el cariño y respeto solidario que merecen sus ocupantes. Eso nos hace pensar más como país, y de mostrar nuestra sincera grandeza solidaria.

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