Danza Contemporánea de Cuba de fiesta en su aniversario 60

Danza Contemporánea de Cuba (DCC), jerarquizada por el maestro Miguel Iglesias, Premio Nacional de Danza, celebra el aniversario 60 de su debut artístico-profesional con una temporada de cuatro obras de coreógrafos cubanos y una de la británica Fleur Darkin, directora artística del Schottisch Dance Theatre.Las funciones tienen lugar en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso los días 6, 7 y 8 de marzo.

El programa artístico incluye La Ecuación y Mambo 3XXI, de George Céspedes, Premio del Certamen Internacional de Coreografía (CIC) Alicia Alonso, Cenit, de Laura Domingo, Coil, de Julio César Iglesias, y Equilux, de Fleur Darkin.

La artista británica concibió esa obra en 2017, especialmente para DCC, gracias al proyecto Islas creativas, impulsado por el British Council. El título alude al Equinoccio, el momento del año en que el sol forma un eje perpendicular con el ecuador, y la duración del día es igual al de la noche, en todo el planeta Tierra.

Ver bailar a los integrantes de esa emblemática agrupación, una de las mejores de su tipo en el universo danzario, es un verdadero privilegio para los amantes nacionales y extranjeros de la danza contemporánea, caracterizada —en esencia— por convertir los sentimientos de los bailarines en movimientos corporales.

Los danzantes se mueven en el proscenio del legendario Coliseo de La Habana Vieja con indiscutida excelencia artístico-profesional, signada —fundamentalmente— por el dominio de la técnica académica, la interpretación teatral (dos caras de la misma moneda), así como la precisión y exactitud que les imprimen a los movimientos físicos, uno de los indicadores básicos indispensables en que se estructura el arte danzario en general, y la danza contemporánea en particular.

Por otra parte, los bailarines disfrutan al máximo su entrega en cuerpo, mente y espíritu a la práctica de ese género danzario, el cual han exaltado a los primeros planos en la arena internacional, lo que le ha permitido a la emblemática agrupación erigirse  —por derecho propio— en paradigma de la danza contemporánea, a escala global.

Al público cubano y foráneo, así como a los colegas de la prensa especializada que cubren esas funciones de lujo, no les asiste la más mínima duda de que los miembros de DCC están festejando —con el rigor estético-artístico que los singulariza— el aniversario 60 de la fundación de su estelar compañía.

Please follow and like us:

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Diez − 2 =