Decencia agredida

Cuentan algunos enviados especiales de varias publicaciones que  Luis Fernando Camacho suele comparecer con un rosario entre las manos y casi siempre usa una biblia en la otra. Las Sagradas Escrituras y otros símbolos de la fe católica los emplea como recurso de convencimiento sobre la autenticidad de unas intenciones que están dejando tras de sí muertos y heridos, un gran desorden y una limitada perspectiva oara Bolivia.

Si creyera en eso que exhibe a modo de escudo, no habría, se supone, llamado a incendiar viviendas y golpear personas, amenazando a tantas otras. Este individuo pertenece a la élite  de Santa Cruz, una de las zonas más ricas del país. Él y su familia (de larga data acaudalados reaccionarios) se sintieron ofendidos cuando Evo Morales anunció la nacionalización de los recursos nacionales.

Vinculados al sector petrolero, entre varios que les permitieron amasar fortunas en medio de una pobreza extraordinaria, también tienen en su pedigrí, una íntima avenencia con el prófugoBrankoMarinkovic, refugiado en Brasil desde el 2010,adonde fue huyendo de la justicia, tras haber protagonizado una intentona golpistay pretender la separación de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, y convertirlas ¿en un país?

Marinkovic estuvo asociado a otros descendientes de croatas emigrados y creó, para falsificar la realidad y darle connotación represiva al intento, de una horda deparamilitares no menos sediciosos.

Probablemente, el fracaso de aquel operativo le dio a estos cabecillas con cuentas en paraísos fiscales, descubiertas por los Panamá Papers, les llevó a emplear una fe de dientes afuera, como resorte movilizador para porciones ciudadanas con los cuales no se identifican ni  efectiva ni afectivamente, pero tuvieron la habilidad de emplearloscomo masa crítica para darle soporte  “de masas” al intrigante complot.

Con la intoxicación  confesional, mucho dinero para comprar voluntades y la  retaguardia cubierta por los subversivos 4  senadores norteamericanos y el propio Donald Trump, estos elementos oligárquicos lograron mover a la policía ante todo y al ejército después, por pusilánime o por entregado. Hay quienes afirman que fue  la cúpula militar la abyecta, pues los mandos medios no fueron consultados y, al revés, les sorprendieron las decisiones de sus dirigentes. Si fuere el caso y no hay cambios de actitud, resulta preferible tenerles como traidores que como amigos furtivos.

Sería tonto suponer que este golpe de estado no afectará a toda la región. El capitaneado por Evo Morales, fue un proceso exitosocon logros inocultables que van desde lo económico, con una eliminaciónnotable de la pobreza, o en lo político, al darle nivel y voz internacional a la nación andina. Imposible subvalorar el logro étnico que llevó a darle equivalencia valedera al 60% de la población, o sea, a los distintos pueblos autóctonos y sus culturas. De ahí el calificativo de estado plurinacional.

Si amplias mayorías fueron beneficiadas y siendo los sectores opositores  minoritarios, incluso sin gran representación  parlamentaria, lo acontecido solo puede ser explicado si se consideran las maniobras manipuladoras y, sin duda de ningún tipo, por el apoyo imperial y de quienes se les subordinan.

El periplo para el rescate de Evo, delata la connivencia y la abyección hemisférica y dignifica al presidente elegido de Argentina, Alberto Fernández, quien arriesgando su capital político, gestionó soportes y garantías para el depuesto mandatario y, desde luego, la verticalidad de Manuel López Obrador y su canciller. 

La valoración de Luis Ignacio Lula Da Silva introdujo el factor continental cuando plantea: “Es lamentable que América Latina tenga una élite económica que no sabe cómo vivir con la democracia y la inclusión social de los más pobres».

Esa élite mantiene en vilo a Chile, está por provocar un gran estallido en Ecuador, provoca que los colombianos movilicen fuerzas contra un gobierno que les niega derechos y seguridad, no tardará en ocurrir parecido en Perú, donde hay  crecimiento sin redistribución de la riqueza, y, en definitiva otros, comenzando, quizás por Honduras, envilecida desde el 2009, con similar subversión del orden normal de las cosas.

El momento no fue casuístico. El apuro proviene del fracaso del modelo implantado y el arribo a la realidad latinoamericana de figuras con una visión mejor orientada hacia las necesidades sociales. En buena medida es consecuencia del rechazo experimentado hacia extremismos nocivos. El que introdujo el caos en Bolivia camina hacia un final infeliz. Pero lamentablemente, están destruyendo a su paso diez años de esfuerzos atinados que serán muy arduos reparar.

Please follow and like us:

Publicado Por: Elsa Claro

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × cinco =