Decreto Ley sobre bienestar animal: una norma que apela a la sensibilidad

La agenda del pueblo y sus reclamos por una regulación contra el maltrato animal en Cuba, cuenta los días para la aprobación, en noviembre próximo, de un Decreto Ley sobre este asunto.

El bienestar animal, que hoy se debate por un equipo inclusivo para perfeccionar el documento, ratifica la voluntad política del Estado cubano en la atención de este sensible tema.

El grupo de trabajo a cargo de la confección de la política y su Decreto Ley, está integrado por 42 personas de diferentes sectores y disciplinas, las cuales representan a las principales entidades encargadas de velar por la integridad de los animales en Cuba.

Entre ellas figuran la Asociación Nacional para la Protección de Animales y Plantas, la Asociación Cubana de Medicina Veterinaria, la Asociación Sinológica de Cuba, el grupo Flora y Fauna, y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Agraria de La Habana, así como los grupos Ganadero y Forestal del Ministerio de la Agricultura, y otras instituciones científicas del país.

De acuerdo con Yobani Gutiérrez Ravelo, responsable de la Dirección de Sanidad Animal, adjunta al Minag, para la conceptualización de la política en desarrollo se ha estudiado en profundidad el título 7 del Código Zoosanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de la Sanidad Animal (oie, por su sigla en inglés).

Dicho acápite maneja conceptos y normas internacionales para garantizar el bienestar animal en cuestiones como la transportación (por todas sus vías), el sacrificio o matanza, el control de las poblaciones de perros vagabundos y la utilización de especies en la investigación y educación, entre otros aspectos.

Al respecto, señaló que, para las propuestas de política que son debatidas, los actores implicados tuvieron en cuenta el Sexto Plan Estratégico de la oie, que concibe como premisas la conservación de la diversidad biológica, la cultura general integral de la población –incluyendo el conocimiento de los valores éticos–, la toma de conciencia y el respeto a los animales, y la necesidad de evitar malos tratos, abusos o crueldad sobre los animales, como seres sensibles que experimentan dolor y placer, y que forman parte de la interfaz hombre-animal-medio ambiente.

¿Cómo llega Cuba a esta propuesta de política de bienestar animal?

Como parte de la metodología empleada para la elaboración de los documentos referidos, el directivo se refirió al desarrollo de un diagnóstico a nivel de país, que puso la lupa sobre los elementos que actúan en detrimento del bienestar animal. Este ejercicio arrojó como resultado 16 problemáticas, entre las cuales destacan la insuficiencia en la atención primaria de salud de las clínicas y consultorios veterinarios en la Isla, el maltrato físico y mental a los animales por parte de algunos propietarios, fundamentalmente a las especies productivas, y violaciones en cuanto a la bioseguridad.

Asimismo, fueron detectadas irregularidades en el traslado y sacrificio de animales que forman parte de la actividad pecuaria del país, se comprobó la tenencia irresponsable y el abandono de animales afectivos por parte de la población y se identificaron violaciones en los procedimientos de la dirección de Zoonosis del Ministerio de Salud Pública, encargada de controlar las poblaciones de animales callejeros.

El directivo aclaró que, aunque los métodos de esta entidad sean perfectibles en cuanto a la captura y usos farmacológicos para realizarles la eutanasia, su función es altamente importante para la salud de las personas, ya que más del 60 % de las enfermedades que afectan al ser humano tienen origen animal.

Refirió que también fue registrado el maltrato a animales de trabajo como los bueyes, burros, mulos y caballos, en lo referente a la sobreexplotación, la alimentación inadecuada y la violencia.

Gutiérrez Ravelo resaltó también el maltrato a animales en zoológicos y acuarios por parte de los visitantes, así como la captura, caza, pesca y comercialización ilícita de nuestra fauna –incluidas especies amenazadas–, entre otras cuestiones.

Cristóbal Arredondo Alfonso, subdirector de Sanidad Animal, refirió que en las propuestas de políticas que están siendo revisadas, además de incluirse el tratamiento a las problemáticas que arrojó el diagnóstico, se enfatizará en el enfrentamiento al maltrato, con el ánimo de que se reduzca o eliminen las prácticas crueles.

Sobre este aspecto, el también médico veterinario señaló que, de acuerdo con los conceptos y tendencias modernas en torno al tema, no solo se tendrá en cuenta el enfrentamiento al maltrato físico y a la violación de otros derechos como el acceso a una alimentación y espacios de vida apropiados y a la asistencia veterinaria, sino que se establecerá y regulará, en el caso de las especies productivas, las formas y condiciones para proceder al sacrifico.

Es por ello –dijo– que los documentos a aprobar en noviembre del presente año no se circunscriben únicamente al concepto de protección, sino que se expanden al de bienestar, que contempla el estado físico y mental de los animales y las condiciones en las cuales estos viven y mueren.

Asimismo, Arredondo Alfonso añadió que para la elaboración de las propuestas se han tenido en cuenta los planteamientos afines a este tópico que fueron emitidos durante las consultas populares previas a la aprobación de nuestra Constitución. De igual forma, instó a la participación de todos los cubanos en la confección de las normativas, a través de los canales establecidos y que se publican al final de este texto.

Ambos directivos insistieron, además, en el matiz profiláctico que sustenta la futura regulación, que debe incluir una estrategia comunicativa y de divulgación acertada para socializar los contenidos de la política y del Decreto Ley, así como es necesario analizar estos temas en los distintos niveles de enseñanza.

UNA NORMA DE DESARROLLO CONSTITUCIONAL

Uno de los reclamos durante las consultas del anteproyecto de Constitución, en el año 2018, fue la necesidad de confeccionar una normativa para la protección de los animales en la Isla. Con la posterior aprobación de nuestra Carta Magna en abril del año siguiente, estos planteamientos figuraron en el artículo 90, inciso j), de la Ley de leyes cubana: «Es un deber de todo ciudadano cubano proteger la flora y la fauna y velar por la conservación de un medio ambiente sano…».

De acuerdo con Orlando Díaz Rodríguez, director jurídico del Minag, esto reafirma la necesidad de una regulación específica que reglamente el tratamiento a los animales y establezca medidas punitivas para aquellas personas naturales y jurídicas que lesionen la integridad y la salud de nuestros animales. «Se puede afirmar entonces que la normativa que implementa la política para el bienestar animal es una norma de desarrollo de la Constitución, con alcance general y efectos vinculantes para la sociedad», expresó.

«Este Decreto Ley constituye la norma especial reguladora de la tenencia responsable de animales con independencia de su clasificación en domésticos o productivos. Con su puesta en vigor se fortalece el marco legislativo y dentro de ello, el tratamiento de contravenciones, que penaliza aquellas conductas lesivas e irresponsables del bienestar animal», valoró.

Asimismo, Díaz Rodríguez resaltó que para la confección del referido Decreto-Ley se utiliza el método del Derecho comparado, que establece la revisión de legislaciones avanzadas en este tema, siempre realizando una analogía con nuestro sistema de derecho y nuestro modelo económico, político y social.

«Estamos llamados a hacer una política inclusiva, con un alcance general, que establezca la regulación normativa de mecanismos ágiles, eficientes, con estricto apego a los principios de legalidad y constitucionalidad», concluyó.

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Publicado Por: Granma

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