La resurrección de Víctor Jara

A 47 años del alevoso asesinato del poeta, cantante, compositor teatral y musical chileno, Víctor Jara (1932-1973), he decidido evocar su memoria a través de una amena charla que sostuve con el productor audiovisual y periodista colombiano, Juan Carlos Vallejo. El intelectual suramericano es uno de los integrantes «clave» del equipo de realización del documental Resurrección de Víctor Jara.
Juan Carlos accedió —con la gentileza que lo caracteriza— a dialogar con los lectores de nuestro sitio web sobre ese audiovisual dedicado a enaltecer la memoria de Víctor Jara, ultimado por los esbirros de la dictadura pinochetista.
Dicho colega ejerce el periodismo en varios medios de prensa estadounidenses y foráneos. Por otra parte, es un gran amigo de Cuba y de la «Revolución de los Girasoles», como la calificara la Heroína del Moncada y la Sierra, Haydee Santamaría Cuadrado (1923-1980), presidenta fundadora de la sexagenaria Casa de las Américas.
Ha participado en Festivales Internacionales del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, así como en otros eventos cinematográficos celebrados en Estados Unidos, donde reside, Iberoamérica y Europa.
¿Cuáles fueron los factores motivacionales que lo llevaron a desempeñar la función de productor asociado del documental La resurrección de Víctor Jara?

John Summa, periodista y productor de cine neoyorquino en ese entonces, profesor de Economía en la Universidad de Vermont, y yo, tenemos una amiga en común que también hacía cine documental desde tiempo atrás y actualmente es una conocida feminista y activista de los derechos humanos en la nación norteña
Ella me dice que hay un gringo que está haciendo una película sobre Víctor Jara y que le gustaría presentármelo para ver si yo […] podía colaborar en algo. Inicialmente, yo fui muy escéptico sobre la posibilidad de poder involucrarme en ello, porque un gringo que hace un filme sobre Víctor Jara, y en especial, con ese título: La Resurrección de Víctor Jara, me sonaba a algo como «traído por los pelos», ya que Víctor es sagrado para los latinoamericanos —muy en especial para quienes integramos esa generación que viviera durante el golpe de Estado en Chile— y ver que alguien del imperio estaba haciendo un filme sobre él, me hacía presentir que tal vez la mano peluda de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estaba por ahí.
Además, ¿resurrección de Víctor Jara? (risas) ¡Pero si Víctor está más vivo que nunca!, me dije.
Por insistencia de nuestra amiga en común accedo a reunirme con él y me encuentro con que John había estado en los años ochenta en la República de Nicaragua como brigadista para sembrar algodón y ayudar a los sandinistas (es allá donde John comienza a escuchar la música de Víctor Jara), y que había filmado la película CONTRA Revolución (1986), una crítica mordaz a la política exterior del presidente Ronald Reagan (1911-2004) y su apoyo a los contras en Nicaragua.
Eso, sumado a que enseñaba economía desde un punto de vista comparativo —incluido el marxismo— dentro de sus clases. Algo muy poco común en esa disciplina en la que los profesores, generalmente, andan solamente casados con Milton Freedman (1912-2006) y las «bondades» de su neoliberalismo.
Igualmente conocí a un gran ser humano, muy preocupado por las causas sociales y estupendo padre de familia de dos niños africanos a quienes adoptó.
De la misma manera, también percibo que el enfoque que se le estaba dando al filme presenta una nueva faceta de Víctor y aporta nueva información que, incluso para mí, era enriquecedora sin caer en lugares comunes.
Con todos esos antecedentes, me involucro como productor asociado y traductor del filme. El director del filme es John Travers (1959-2016); y Summa y Travers son los editores.
A los lectores les agradaría que profundizara un poco más en los objetivos que persigue reflejar en la pantalla grande la vida y la obra del eminente poeta, cantautor y director teatral y musical chileno.
Como le dije en la anterior respuesta, para mí —igual que para quienes han tenido la oportunidad de ver el filme— este no cae en lugares comunes, sino que ofrece nueva información sobre la vida, la obra y el vil asesinato de Víctor Jara.
Ahí están los amigos de Víctor, su esposa, los que interpretan sus canciones, el activo movimiento social de ese país austral que aún busca justicia para Víctor y los estudiantes chilenos masacrados en las calles. Yo, que fui tan escéptico en involucrarme en el proyecto, y que luché por eliminar eso de «Resurrección», terminé entendiendo y defendiendo el título como el que más.
Y así como se ha dicho que Bolívar despierta cuando despiertan los pueblos […], Víctor Jara vuelve a tocarnos la fibra y a convocarnos con ese filme. Y la historia no termina ahí, puesto que Pedro Pablo Barrientos Núñez sigue siendo protegido por el imperio, que se niega a extraditarlo para que responda en Chile por su crimen.
Seguramente detrás de Barrientos hay más, mucho más de lo que sabemos. Nos lleva esto a otro funesto y despreciable ser, como lo es Luis Faustino Clemente Posada Carriles (1928-2018), alias Comisario Basilio, terrorista que, al igual que Barrientos Núñez, contaba con la protección imperial.
De las muchas anécdotas, vivencias y experiencias acumuladas durante el proceso de producción de ese audiovisual, ¿podría relatarnos alguna?
En las muchas, muchísimas horas que John y yo trabajamos frente a los monitores, vimos y revivimos la música y el legado de Víctor Jara, siempre yo le decía a mi colega que la guitarra en Víctor no era un instrumento más, sino como una extensión de su cuerpo. Que Víctor entraba […] en trance cuando cantaba. Y es que si usted tiene la oportunidad de analizar esto, puede ver cómo Víctor se compenetra con el canto, la guitarra y su música.
Su mirada se pierde como si entrara en un plano dimensional al que nosotros no podemos acceder. Es algo que hace apenas unos años yo comencé a notar. Antes no, porque veía con otros ojos esos videos de Víctor. Pero si vas al detalle, en sus entrevistas e interpretaciones, lo percibes. Un ser excepcional. Por eso Víctor Jara vive y vivirá por siempre en la memoria poética de la humanidad.
¿Qué connotación ha tenido, no solo en la República de Chile y en Cuba, sino en otros países del orbe, la presentación de La resurrección de Víctor Jara?
La película participó en festivales hasta junio de 2017. Todavía no ha llegado a Chile, pero la embajada chilena en Washington DC ha programado una presentación especial para el cuerpo diplomático en Estados Unidos. Otro gran honor.
El filme ha sido galardonado en el Festival Internacional de Cine de Vermont (2015) y en el Sunscreen Film Festival de la Florida (2016). Tuvimos el gran honor de ser invitados a la edición 38 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana (2016), en el mítico cine Charles Chaplin.
Esperamos presentarla en Italia, Suecia, España, Holanda, Alemania, Argentina, Venezuela y Vietnam. Ahí se puede dimensionar lo que Víctor representa a escala mundial. Tuvimos también un concierto en Estados Unidos con figuras importantes de la música que interpretan sus canciones.
Imagínese por un instante cuando la película llegue a Chile, la patria de Víctor Jara. Allí el movimiento social sigue muy activo, y en especial, los estudiantes. Y, luego, vendrá la distribución del formato en DVD, Blue Ray; el CD con la banda sonora y el libro que John quiere publicar. Eso será otro arduo trabajo.
¿Quisiera agregar algo más para que no se le quede en el tintero?
Ante todo, queremos agradecer la acogida del pueblo cubano. Pudimos palpar lo que Víctor Jara representa para los insulares y el afecto que siente este pueblo por su obra y legado. Eso fue recíproco. Víctor amó a Cuba y tuvo en Cuba otra patria. No hay duda en eso.
También, agradecer la gentileza hacia este trabajo fílmico que tuvieron los periodistas de Radio Progreso y Radio Habana Cuba. No nos alcanzan las palabras de agradecimiento.
Nos sigue doliendo mucho la muerte repentina, extraña, de John Travers, director del filme, quien estaba muy contento de visitar la mayor isla de las Antillas y se quedó con las maletas preparadas.
El dejó una edición especial del filme para serle entregada al poeta y cantautor Silvio Rodríguez, gran amigo de Víctor Jara. Rechazamos con vehemencia el despido injusto e infame que la Universidad de Vermont hizo del profesor John Summa, pues lo consideramos vejatorio contra su filme, sus clases de economía comparativa, incluido el marxismo, y su visita a Cuba. Todo tan coincidente.
Tenemos nuevos proyectos cinematográficos. Una película en etapa de preproducción sobre la libertad académica en Estados Unidos y la enseñanza de la economía política.
En Cuba, en etapa exploratoria, un posible proyecto de película sobre un drama-comedia de historia de amor en la Regla de Osha o Santería y sobre Celina González (1928-2015), la reina de la música campesina. Otra etapa exploratoria de un mega filme no documental sobre la epopeya de Playa Girón, con apoyo en una idea original que nació de una conversación con Saúl Landau.
Pero, repito, todo en etapa exploratoria. Aún nada concreto. Una vez se tenga un buen material y fuentes se hará la proposición oficial ante quienes se deba hacer.

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Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

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