Perfidia patrañera

En poco más de un mes se acumulan 26 muertes en Chile donde, además, hay miles de heridos,  presos y  abundantes acusaciones sobre excesos policiales contra los manifestantes, sometidos tanto a las agresiones intencionadas de los carabineros, como a humillaciones y abusos que incluyen los de índole sexual.

Varios de los delitos de intimidación o detención infundada, fueron cometidos dentro de los domicilios de esas personas. El tema está suficientemente documentado y tan en detalle queles atribuye a   los carabineros 2052 actos de esta naturaleza, al ejército 183, y más de 70  a la armada y a la policía de investigaciones.

Human RightsWash, hizo una investigación a fondo dentro en el país austral, certificando los delitos que, según el presidente Sebastián Piñera no tienen nada que ver con él o su ejecutivo. Se ha limitado a instruir a  las fuerzas represivas para que revisen los protocolos que aplican en su accionar. Pero los dota de facultades especialespara que tengan manga ancha y actúen libremente sin necesidad de que el gobierno decrete una situación de emergencia  o toque de queda.

En Ecuador hubo por encima de una trentena de víctimas mortales en las recientes protestas y en Haití suman 80 los fallecidos en las manifestaciones antigubernamentales pidiendo el cese de la corrupción oficial  y la exigencia de atenciones básicas para la ciudadanía.

La huelga en Colombia, es notorio, pese a la larga y prolija preparación de Iván Duque para neutralizarla, era por un día pero continuó expresando el gran rechazo a una política económica que, si no existiera, no estaría provocando estallidos sociales como los citados.

La tendencia general es absurda y hasta mal intencionada. El mandatario chileno, por ejemplo, dijo que esas expresiones de rechazo a la mayúscula desigualdad dejada por la dictadura pinochetista y con incremento de los gobiernos de derecha posteriores, los suyos incluidos,   no eran un estallido espontaneo, sugiriendo manos extrañas en ese proceso.

“Nada más fácil que decir que detrás de la violencia y las manifestaciones hay un enemigo externo o una mente diabólica” afirma el catedrático de la Universidad de Giessen, Alemania, HannesWarnecke-Berger, quien  añade: «es un error creer que el gobierno venezolano o el cubano sean tan fuertes como para dirigir movimientos en otros países (…) Pero el error principal es cerrar los ojos a las causas de los problemas sociales internos en países como Chile o Colombia, principalmente las desigualdades. Todo lo demás es desviar la discusión”.

En medio de todo, resulta imprescindible preguntar ¿por qué no se denuncian las  violaciones cometidas con tan impunidad? Personajes tan repugnantes como Luis Almagro, se venden como adalides de los derechos humanos cuando lanzan impugnaciones, casi siempre inventadas. Lo mismo ocurre con los políticos norteamericanos confabulados contra Cuba. Unos y otros dicen actuar en nombre de sacrosantos principios que, cuando de verdad se profanan no les provoca n ningún escozor.

Para ellos existe solo cuanto les conviene en sus oprobiosas cruzadas. Tal las emitidas para negar que las causas populares en marcha dentro del Continente  tienen razón primigenia de ser. O lo embaucador de darle categoría de  antagonista legítimo a un farsante abusivo como elmercenario José Daniel Ferrer,  instruido y pagado por el Gobierno de Estados Unidos.

Sobre este delincuente común, encarcelado por el secuestro y la agresión perpetrada sobre otro ciudadano cubano, pretenden erigir una imagen de liderazgo o víctimacreíble. Carecen de mejores propuestas y fundamentos comprobables, obviamente.

Pero aun sabiendo de esas tretas en el uso de elementos vendidos, o la pretensión de que exportamos descontentos, irrita tan malicioso proceder. Sus acusaciones sin fundamento, siempre sin pruebas, solo con palabras y alfileres, está destinadas, como hasta aquí, al basurero de la Historia.

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Publicado Por: Elsa Claro

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