Tradición, fuegos artificiales y mucho amor por La Habana

Este 15 de noviembre, a pesar de la lluvia, del frente frío impertinente que quiso enturbiar los festejos, la familia cubana salió a celebrar los 500 años de su capital. La Habana de Eusebio, La Habana de Fidel, La Habana de Cuba.

El Doctor Félix Julio Alfonso, profesor del Colegio San Gerónimo, tuvo a su cargo las palabras centrales, antes de iniciar el añejo ritual en El Templete.

“’Que bella es mi ciudad’, le hemos escuchado decir con incansable pasión a uno de sus hijos predilectos, Eusebio Leal Spengler, la criatura más perseverante y batalladora por que no se pierda la esperanza y la fe de los habaneros, el creador de esa utopía maravillosa que es la ciudad restaurada, conservada, limpia y hermosa”, dijo el también vicedecano del Colegio de San Gerónimo.

“Mis palabras no serán sino un homenaje a su presencia inmanente, inseparable de este magnífico ritual de darle tres vueltas a la ceiba para pedir bienaventuranzas y fortuna. Como él lo presagió bajo una fina llovizna hace exactamente un año: “Permita la providencia que en esta misma fecha y a esta misma hora, podamos estar reunidos aquí para celebrar el medio milenio de La Habana’.

“Y aquí estamos contigo, Eusebio, junto a la obra inmarcesible que durante más de medio siglo tú has realizado, para ennoblecer la ciudad y con ella, a Cuba.

Recordó que “hace exactamente un año, el Historiador de la Ciudad nos convocaba a restaurar el devenir de cinco siglos. La Habana se ha levantado, las hermosas avenidas se han abierto iluminadas. La Habana crece, vive, sueña, canta”, afirmó.

“La Habana originaria, San Cristóbal, fue fundada a mediados de 1514 en un lugar no precisado de la geografía del occidente de Cuba, y resultó, como muchas otras en el continente, una villa trashumante, que se movió hacia el norte, hasta las cercanías del chorro que formaba el río que los aborígenes llamaban Casiguaguas y los españoles bautizaron luego como Almendares.

“Encontró asiento definitivo, según una arraigada costumbre, el 16 de noviembre de 1519, al pie de una tupida ceiba, guardiana de la tradición y la memoria de la ciudad. Allí se celebraron la primera misa y el primer cabildo, según se observa en los preciosos lienzos, como los imaginó el pintor francés Juan Bautista Vermay.

“El nombre compuesto de Cristóbal y Habana, recoge la tradición cristiana del santo de Capadocia y se une, en admirable sincretismo, con el nombre aborigen del cacique Habaguanex”, afirmó.

Ante la presencia de pobladores habaneros, visitantes y autoridades, entre las que se encontraban Luis Torres Iríbar, primer secretario del Partido en La Habana, y Reinaldo Zapata, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Félix Julio Alfonso López se pronunció por que “el 500 no sea una meta cumplida; la joven dama que mañana cumplirá 500 años lo merece”.

De inmediato el público pudo dar las tres vueltas a la ceiba legendaria y joven, cual símbolo de la ciudad que renace.

Cientos de manos, miles de manos tocaron esta noche el tronco de ese árbol tan significativo para la cultura y la idiosincracia del cubano.

Y el espectáculo de más de 16.000 fuegos artificiales, no se hizo esperar. Inicialmente estuvo previsto para la medianoche, pero fue adelantado por condiciones meteorológicas.

Es otro regalo para la ciudad, sus residentes y visitantes. Desde RT compartimos el reporte:

Estuvo integrado al acompañamiento musical del reconocido pianista cubano Frank Fernández, que aspira a entrelazar la belleza plástica de la pirotecnia y su sonoridad.

Este viernes en la capital de Cuba han comenzado las celebraciones de dos días por sus 500 años de fundación.

Justo a la medianoche de este día 16, se lanzaron 21 salvas de artillería para marcar tan trascendental aniversario de La Habana.

El amplio programa de actividades incluye conciertos, las noches habaneras y la gala en el Capitolio.

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Publicado Por: Radio Progreso

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