Yo no sé qué misterio de ternura tiene esa dulcísima palabra: Cubano.

Así comienza la preciosa canción «Se dice cubano» de José María Vitier, basado en un texto de nuestro Apóstol Nacional José Martí, que hoy se nos hace más presente cuando aún estamos abrazando a los héroes de batas blancas que regresan de Crema, Italia, con su tarea cumplida: salvar vidas.

Yo no sé qué misterio de ternura
tiene esa dulcísima palabra:
Cubano.

Ni que sabor tan puro
sobre el de la palabra misma de hombre
que ya es tan bella,
que si se la pronuncia como se debe,
parece que es el aire como nimbo de oro
y es trono, o cumbre, la naturaleza.

Yo no sé qué misterio de ternura
tiene esa dulcísima palabra.

Se dice cubano.

Hace dos meses y 17 días, cuando la COVID-19 amenazaba con fuerza a Europa, 52 profesionales médicos cubanos partían de la Isla hacia el epicentro de una pandemia casi desconocida: la Lombardía italiana. En aquel momento Rafael Correa escribió en Twitter que algún día le contaríamos a nuestros hijos la película de cuando la humanidad necesitó ayuda y empezaron a llegar médicos cubanos. Hoy se escribe otro capítulo de ese filme. Poco antes de las 7 pm de este lunes aterrizó en La Habana la primera brigada “Henry Reeve” en ayudar a Europa.

Con un total de 516 pacientes atendidos, 5 526 atenciones médicas, 3 676 procederes de enfermería y 219 vidas salvadas, arribaron al aeropuerto José Martí de la capital los colaboradores cubanos que, desde la terminal 5 fueron trasladados hasta el centro La Pradera para cumplir 14 días de aislamiento.

A su llegada los recibió vía videoconferencia el presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el vicepresidente, Salvador Valdés Mesa, el primer ministro, Manuel Marrero, el viceprimer ministro, Roberto Morales Ojeda, el ministro de salud, José Ángel Portal Miranda y otras autoridades.

 

Es difícil poner la piel de gallina. Pero hay imágenes que lo logran solas. Los ojos cerrados de los colaboradores cubanos mientras tarareaban el tema “Valientes” de Buena Fe fue uno de esos momentos. A fin de cuentas, tocar tu tierra después de ganarle la batalla a la muerte no es cualquier cosa.

Regreso de Brigada Médica cubana de Italia. Foto Ismael Francisco / Cubadebate

Así ocurrió cerca de las 8 pm, antes de que el doctor Carlos Ricardo Pérez Díaz, jefe de la brigada médica cubana en Italia, contara al presidente sobre las muestras de solidaridad de los italianos a la Isla y asegurara que fue una batalla librada “modestamente, pero con todos nuestros esfuerzos”.

Entre vítores y aplausos, pasó por las avenidas 114, 51, 198, 23 y 234 la caravana con los 36 médicos, 15 enfermeros y un gerente de logística, que culminaron su trabajo en la zona roja el pasado 23 de mayo en Crema, una de las regiones más afectadas por el nuevo coronavirus en la península itálica.

Foto: Tomada de Juventud Rebelde.

Estos más que médicos llegaron en horas de la noche de este lunes al Centro Internacional de Salud «La Pradera» para pasar dos semanas de curentena antes de estrechar en un saludo de amor a sus familiares, otro reto de los muchos que han enfrentado, pero este ya en casa, en su pueblo.

(Con información de Juventud Rebelde y Cubadebate)

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Publicado Por: Radio Progreso

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