Aragón y Original de Manzanillo en la esquina del cha, cha, cha

Como parte de la programación estival, la División de Musicales de la Televisión Nacional incluyó la reposición, en el Canal CubaVisión, del concierto protagonizado por las emblemáticas orquestas Aragón, dirigida por el maestro Rafael Lay Bravo, y Original de Manzanillo, jerarquizada por el maestro Pachy Naranjo, Premio Nacional de Música, para festejar el aniversario 80 de la fundación de la Reina de las Charangas Cubanas; hecho acaecido el 30 de septiembre de 1939, en la sureña ciudad de Cienfuegos.

Aragón y Original de Manzanillo entablaron un fraternal «mano a mano» en la céntrica esquina capitalina de Prado y Neptuno, donde —en la década de los 50 de la pasada centuria— el maestro Enrique Jorrín (1926-1987), se inspirara para componer el cha, cha, cha La Engañadora; número antológico, estrenado y popularizado por la Orquesta América, dirigida por el maestro Ninón Mondéjar (1914-2006), recorrió todos los confines del mundo.

Esas agrupaciones —cada una con el estilo y el sonido que las identifica en el universo insular de las corcheas y las semicorcheas y fuera de él— interpretaron los géneros musicales incluidos en el repertorio clásico de las charangas: danzón, Patrimonio Cultural de la Nación, y nuestro baile nacional, cha, cha, cha, son, entre otros, que fueron del agrado de los bailadores que asistieron a esa cita habanera con la música popular bailable cubana, la auténtica, la verdadera.

Por otra parte, hicieron vibrar de emoción a un público al cual le agrada «echar un pie» al compás de las contagiosas melodías que —con éxito indiscutible—han llevado al pentagrama cubano y universal, tanto la Aragón como la Original de Manzanillo

La octogenaria Orquesta Aragón se distingue —en cualquier escenario nacional o foráneo— por el sonido que la singulariza, y que es el resultado melódico de las caricias que el maestro Rafael Lay Apesteguía (1927-1982), les hacía a las cuerdas de su violín; y que —posteriormente— extrapoló a los demás instrumentos: viento (flauta de sistema), cuerdas (violines, piano y bajo) y percusión (tumbadora, paila y güiro); sonido único e irrepetible, que configura el formato charanguero, y que ha exaltado a los «aragonísimos», al decir de la maestra Carmen Solar, Premio Nacional de Radio, y Artista Emérita del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), a planos estelares en los cinco continentes que han visitado, y a los que han llevado el calor del trópico y el dulce sabor de la caña de azúcar.

La Orquesta Original de Manzanillo posee un ritmo y una sonoridad muy peculiares, que convierten a esa agrupación en un paradigma en lo referente a la música popular bailable, cultivada en las provincias orientales del país, sobre todo por la originalidad y la creatividad que particularizan su repertorio tradicional y contemporáneo.

Los bailadores capitalinos y de otros territorios de la provincia que acudieron a ese encuentro sui generis entre las orquestas Aragón y Original de Manzanillo, disfrutaron al máximo las actuaciones de dos agrupaciones ícono de la genuina música popular cubana, sobre todo cuando —en la despedida— se unieron para interpretar el legendario Pare Cochero, del compositor cienfueguero Marcelino Guerra (1914-1996); contagioso cha, cha, cha, en el que hay solos de piano, violín, tumbadora, pailas y flauta, para que los espectadores puedan mover los pies y alimentar el alma con el sonido inconfundible de esas dos agrupaciones charangueras.      

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Jesús Dueñas Becerra. Ejerce como colaborador la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa, en especial, en la emisora de la familia cubana: Radio Progreso. Su actividad fundamental es la crítica de danza y cinematográfica, así como las artes escénicas y las artes plásticas.

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