Cascanueces en el Teatro Nacional de Cuba

El Ballet Nacional de Cuba (BNC), Patrimonio Cultural de la Nación, que jerarquiza la primera bailarina Viengsay Valdés, lleva a las tablas de la sala «Avellaneda» del Teatro Nacional el ballet Cascanueces para festejar el aniversario 65 del triunfo de la Revolución Cubana.

Cascanueces, con coreografía de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso (1920-2019) sobre la original del maestro Lev Ivanov, música del maestro Piotr Ilich Chaikovski, libreto inspirado en el original del maestro Marius Petipa, basado en la versión libre del escritor Alexandre Dumas sobre el relato corto El cascanueces y el rey de los ratones, del narrador E. T. A. Hoffman, y diseños del artista Guido Fiorato.

Los papeles protagónicos estuvieron a cargo de los primeros bailarines Viengsay Valdés, Annette Delgado, Sadaise Arencibia, Grettel Morejón, Ginett Moncho, Dani Hernández, Yankiel Vázquez, Ernesto Díaz, Chavela Riera, María Luisa Márquez, Ányelo Montero, Estefanía Hernández, Jorge Guerra, Luis Fernández y Víctor Álvarez, secundados por solistas y miembros del cuerpo de baile, y acompañados musicalmente por la orquesta del Gran Teatro de La Habana «Alicia Alonso», dirigida por el maestro Yhovani Duarte, así como por las voces de la Cantoría Solfa, que dirige la maestra Mailán Ávila, y que también forma parte de la «magia» musical de Cascanueces.

El estreno de esa joya de la danza universaltuvo lugar el 18 de diciembre de 1892, en el Teatro Mariinski, con diseños de M.I. Botcharov, K. M. Ivanov e I. Vsevolovski, y con la dirección orquestal del maestro Riccardo Drigo.

Los papeles principales fueron interpretados por los primeros bailarines Antonietta Dell’Era, Pavel Gerdt, Olga Preobrajenska y Nikolai Legat. La presente versión coreográfica realizada por la eximia ballerina se estrenó durante la XVI edición del Festival Internacional de Ballet de La Habana, el 5 de noviembre de 1998.

Para elaborar esa puesta en escena, la genial bailarina partió de los elementos coreográficos que se conservan de la original, y sobre todo, del peculiar estilo concebido para ese ballet por el coreógrafo y bailarín ruso Lev Ivanov.

Alicia Alonso fue intérprete de Cascanueces en el American Ballet Theatre y los Ballets Rusos de Montecarlo, a donde fue llevado originalmente por los grandes maestros de la antigua escuela rusa: Nikolai Sergueiev y Alexandra Fedórova.

Las figuras insignia del BNC que interpretaron los papeles principales en ese contexto, devenido pretexto coreográfico para incursionar en los más disímiles géneros danzarios, demostraron —con la profesionalidad que los identifica en escenarios nacionales y foráneos— la excelencia e integralidad artística que los singulariza en el campo del ballet clásico.

Ahora bien, están conscientes de que el dominio del «arte de las puntas» no se circunscribe, en modo alguno, a la maestría técnico-interpretativa, sino que va mucho más allá: a intelectualizar y espiritualizar la técnica académica, así como la expresividad gestual, porque la danza clásica se caracteriza —precisamente— por convertir los movimientos corporales en sentimientos u otros estados subjetivos del yo, el auténtico, el verdadero.  

Por otra parte, habría que insistir en un hecho destacado, con letras indelebles, por el poeta, crítico y periodista, Gastón Baquero: «la danza es una realidad que fluye y refluye, como las olas de un mar apacible o bravío, dentro de lo inmóvil, y se hace movimiento físico, que implica emociones, pensamientos, vivencias, experiencias, contradicciones […]». Al mismo tiempo, «la danza deviene efímera y eterna […]», porque procede de la esfera afectivo-espiritual, hacia la cual lleva a los bailarines, y los empuja con la misma fuerza que —según José Martí— «el huracán arrastra y destruye»; indicadores teórico-conceptuales y metodológicos que esos carismáticos artistas han interiorizado e incorporado a su estilo único e irrepetible de danzar. No me asiste la más mínima duda de que esa puesta de Cascanueces no solo celebró dignamente los 65 años del triunfo de las armas rebeldes, sino tambiénacarició —con creces— el intelecto y el espíritu del público y de los colegas de la prensa especializada que cubrieron esas funciones de

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Jesús Dueñas Becerra. Ejerce como colaborador la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa, en especial, en la emisora de la familia cubana: Radio Progreso. Su actividad fundamental es la crítica de danza y cinematográfica, así como las artes escénicas y las artes plásticas.

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