Martí, eterno en el alma cubana (+Post)

«…. Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber- puesto que lo entiendo y tengo fuerzas con qué realizarlo- de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso».

Inconclusa, como su propia vida, quedó la carta de José Martí destinada a Manuel Mercado el 18 de mayo de 1895.  Un día después, el disparo certero de un arma enemiga detuvo el curso de su vida. El cuerpo fue expuesto por los españoles como trofeo de guerra, pero el espíritu del apóstol quedó perenne, tal y como el mismo afirmara en la misiva al amigo mexicano: «Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento….»

La muerte prematura de José Martí en Dos Ríos, hace 131 años, fue quizás el suceso más doloroso y trascendente para el futuro de la Nación cubana. Interrumpió la presencia física en el campo de batalla del mambí que ya ostentaba el grado militar de Mayor General del Ejército Libertador; conferido por el generalísimo Máximo Gómez, a quién lo unía una gran amistad y la coincidencia de ideales políticos.  

No sería sobre un caballo, con un arma en la mano, en la primera línea de combate, que aquel hombre menudo de solo 42 años pelearía la independencia cubana del yugo español.  Correspondía entonces a los ideales que fraguó durante toda su vida, guiar la lucha de otros hombres, que como él, ansiaban ver libre a la Patria.  

Plasmadas en cartas, manifiestos, publicaciones periodísticas y discursos quedaron como testamento a los precursores de la guerra independentista, las aspiraciones de igualdad y justicia social para los cubanos oprimidos por tantos años, el destierro total del colonialismo español, la aversión al intervencionismo norteamericano, el anhelo que heredó de Bolívar por integrar a la América Latina.

Fueron doctrinas que punto por punto desarrolló y defendió con su pluma y oratoria para tutelar el destino de la nación.

De esas ideas bebieron los héroes que no lo dejaron morir el año de su centenario, los que lo nombraron autor intelectual del asalto al Moncada y entraron triunfantes a La Habana el 1 de enero de 1959, con Fidel a la vanguardia.

Hasta hoy los pilares de la nación descansan en el legado de nuestro Héroe Nacional. Con renovada vigencia permanecen sus ideas de compartir cultura y educación para todos, de garantizar dignidad para los seres humanos. De vivir soberanos y fieles a nuestros ideales. Nos guía su «fe en el mejoramiento y humano y en la utilidad de la virtud», tal y como manifestara el presidente Miguel Diaz-Canel Bermúdez: «Esa fe sostiene nuestra legendaria resistencia. Cuidémosla todos, adentrándonos en Martí».

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Publicado Por: Radio Progreso

Radio Progreso es la emisora de radio cubana en idioma español. Fundada el 15 de diciembre de 1929, ofrece desde entonces programas musicales y culturales. El eslogan de Radio Progreso es La Onda de la Alegría

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