Mata que Dios perdona

Mata que Dios perdona, con guión y dirección del cineasta Ismael Perdomo (1971-2019), es el título del filme que, estrenado en 2006, retornó a las salas oscuras de la capital cubana unos días antes de que se decretara la emergencia sanitaria, y en consecuencia, se suspendieran las funciones cinematográficas.

Integran el elenco artístico, los actores de primera línea Broselianda Hernández (1964-2020), Cheryl Zaldívar, Isabel Santos, Jorge Alí, Jorge Perugorría, Mario Limonta, Raúl Pomares (1934-2015), Rafael Lahera y Mario Guerra.

La trama de ese largometraje gira alrededor de dos mujeres (Broselianda y Cheryl), involucradas con un hombre (Jorge Alí), quien no soporta la llegada de la edad tardía, con sus secuelas de cansancio e impotencias, y quiere dejar —cuanto antes— este «valle de lágrimas», según las concepciones sustentadas por la religión judeo-cristiana.

Dos delincuentes (Raúl Pomares y Mario Limonta) buscan a ese hombre para saldar una deuda (¿monetaria o de honor?), mientras que la primera de esas mujeres tiene un marido celoso (Felito Lahera), machista, que abusa de ella corporal y psicológicamente; y la segunda establece una relación amorosa con el hombre, cuya muerte —que él desea— ha sido decretada de manera inexorable.

El cineasta Ismael Perdomo (1971-2019)

El contexto en que discurre la acción dramática se caracteriza —fundamentalmente— por la marginalidad, la delincuencia y la prevalencia de los contravalores, así como por un erotismo in crescendo, que llega hasta la crudeza en algunas escenas; erotismo presente en todo el desarrollo de esa cinta cinematográfica.

Con apoyo en el intertexto como recurso idóneo para hilvanar los hechos que configuran dicho audiovisual, Perdomo propone un juego macabro de intrigas y suspense, que se balancea entre el pecado, la culpa, el odio y la mentira; emociones y comportamientos negativos que influyen y determinan la conducta psicosocial de los personajes que participan en ese juego mortal, que concluye cuando la verdad (¿quién victimizó, realmente, al hombre que deseaba morir?) es revelada solo al final del filme.

El desempeño artístico-profesional de los actores que interpretan papeles protagónicos y secundarios en esa película se corresponde —fielmente— con las características personográficas de los sujetos a quienes les prestan piel y alma durante el tiempo de duración (86 minutos) de ese largometraje, ya que dominan —sin duda alguna— los conocimientos teórico-conceptuales y metodológicos que les aportara la academia, y que ellos han perfeccionado mediante la praxis escénica en los más disímiles medios de comunicación.

En el lenguaje verbal y extraverbal utilizado por los personajes, predomina el vocabulario soez (incluidas las palabras malsonantes); genuino reflejo de la clase social a la que pertenecen los marginales.

Mata que Dios perdona es un largometraje que invita al cinéfilo a la meditación serena y profunda, que no es más que hacer silencio interior para escuchar los sonidos emitidos por el yo, el auténtico, el verdadero.

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Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Jesús Dueñas Becerra. Ejerce como colaborador la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa, en especial, en la emisora de la familia cubana: Radio Progreso. Su actividad fundamental es la crítica de danza y cinematográfica, así como las artes escénicas y las artes plásticas.

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