Nila Sánchez: soy una actriz de la radio

La primerísima actriz Nila Sánchez Luís, Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), labora en Radio Progreso, Emisora de la Familia Cubana y en la pantalla chica, y además, realiza doblajes en esos medios de comunicación.

Comenzó su vida artístico-profesional en Radio Liberación hasta 1984; fecha en que se trasladó a la Productora Radio Arte, a la vez que alternaba con la programación de la Onda de la Alegría.

En la pequeña pantalla, ha participado en los espacios Aventuras, Horizontes, Grandes Novelas, El Cuento, La Comedia del Domingo, Teatro, así como en programas infantiles y policíacos.

La fecunda trayectoria profesional de la también miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en el campo de las artes escénicas durante más de cuatro décadas, ha sido merecedora de numerosos premios y reconocimientos. Por otra parte, recibió las Medallas de la Alfabetización, «Raúl Gómez García» y Aniversario 40 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR); los sellos conmemorativos aniversarios 80, 85 y 90 de la Radio Cubana, así como tres premios «Caracol», conferidos por la UNEAC, .

¿Cuál fue la motivación fundamental que la llevó estudiar actuación, y posteriormente, dedicarse en cuerpo, mente y alma al arte de las tablas? 

Para hablarle de motivaciones que me llevaron a estudiar actuación, tengo que remontarme a mi niñez en la finca «El Cafetal» en Tamarindo, provincia de Ciego de Ávila, a mi radio de pilas y a la hoy centenaria revista Bohemia. De pequeña, mi gran ilusión fue el canto y la danza. En la radio, escuchaba las novelas y en las páginas de Bohemia leía la sección «Farándula pasa», donde conocía la vida y la obra de los artistas que, luego, oía por la radio. 

La Revolución me dio la oportunidad de venir para La Habana a la edad de doce años, continué mis estudios, y en el año 1966, me otorgan una beca de canto para la Escuela Nacional de Arte. Transcurrido un tiempo y por motivos de salud, me fue imposible continuar. 

Pero […], lo que nace con uno, nunca muere, y en el año 1970, me presento a una convocatoria del Instituto Cubano de Radiodifusión (hoy ICRT), para la Escuela de Formación de Actores donde mis maestros fueron Alden Knight, Alejandro Lugo y Alfredo Perojo, en quienes descubriera —a través del ejemplo vivo, no de discursos moralizadores— los valores éticos, ideo-estéticos, patrióticos, humanos y espirituales que modelaron a aquella joven campesina que hoy es actriz. 

Después de tres años de estudios, comienzo mi vida artística en la radio, la televisión y el cine insulares, aunque debo significarle que soy una actriz de la radio. 

¿Qué significa para usted, como actriz, integrar el elenco artístico de la nonagenaria Radio Progreso? 

Pertenecer al elenco actoral de Radio Progreso es un privilegio por ser una emisora de una larga tradición en su programación dramática, donde he tenido la oportunidad de trabajar en obras de escritores de la talla de Joaquín Cuartas, Josefina Martínez Otaño, Marcia Castellanos y la eficaz dirección de Caridad Martínez, Carmen Solar, Enrique Domínguez Sosa, Gilberto Enríquez, entre otros no menos importantes. 

Esa coyuntura única e irrepetible me ha permitido ser laureada en varias ocasiones con obras como Viento Sur, de Joaquín Cuartas, donde obtuve los premios «Caricato» de Actuación (2012), con un Grito en la montaña, de la escritora y periodista Dora Alonso, Premio Nacional de Literatura, y «Caricato» del Humor (2004). 

También guardo la satisfacción de trabajar con figuras como Martha Velazco, Aurora Pita, Alicia Fernán, Julio Alberto Casanova, Raúl Selis, todas figuras integrantes del elenco dramático de la decana de las emisoras cubanas. 

De los disímiles medios de comunicación y géneros dramáticos en los que usted ha incursionado con éxito indiscutible, ¿cuál o cuáles de ellos prefiere y por qué? 

Sin tener una preferencia absoluta he dedicado la mayor parte de mi vida a la radio en general, y a Radio Progreso, en particular; medio que me ha dado la oportunidad de desarrollar mi carrera como actriz, pero también me gusta la televisión, donde comencé protagonizando una novela titulada La conjura de la Ciénaga, dirigida por Pedro Álvarez, junto a Miguel Navarro, Verónica Lynn, Premio Nacional de Teatro y de Televisión, y Ángel Toraño. 

También participé en varias Aventuras, creadas por la fértil imaginación del realizador Erick Kaup, así como en teatros, cuentos y grandes novelas. Dichos espacios fueron dirigidos por Roberto Garriga y Vázquez Gallo, y por último, la telenovela El Naranjo del Patio, con la dirección de la escritora Xiomara Blanco, y en la que tuve la satisfacción de departir con Noel García, Ofelita Núñez, Odalys Fuentes, Luisa María Jiménez, Cristina Obín y la memorable actuación de Miguel Navarro. 

Además me desempeño en doblajes, especialidad que domino y me gusta. En  el teatro no he tenido oportunidad y el cine lo estoy esperando, al igual que se espera «la fruta madura que caiga de la mata». 

Durante su exitosa trayectoria artístico-profesional usted tiene registradas en su archivo mnémico infinidad de vivencias, anécdotas, experiencias, ¿podría relatar alguna que le haya dejado una impronta en el intelecto y en el espíritu? 

A la luz del tiempo recuerdo como algo significativo y grabado en mi memoria aquella novela de la que escuchaba hablar a mi madre:  El Derecho de Nacer, un clásico de la radio cubana, y cinco años después tuve la oportunidad de integrar su elenco, en la grabación de los originales del escritor Félix B. Caignet en una producción de Radio Arte, dirigida por el maestro Oscar Luis López, Premio Nacional de Radio, en la que se reintegraban Xiomara Fernández, Ricardo Román y otras figuras como Obelia Blanco, Rafael Díaz, Yolanda  Pujols, entre otros. Ese recuerdo ha quedado como una experiencia única en mi memoria […] para siempre. 

¿Algo que desee añadir para que no se le quede nada en el tintero?  

Claro que sí. Es un hecho indiscutible que los «pinos nuevos» son —necesariamente— quienes nos sustituirán más temprano que tarde, y estoy segura de que serán mejores, sobre todo por la preparación teórico-práctica, las técnicas de actuación, la tecnología y los nuevos elementos dramatúrgicos adquiridos en la academia […], pero a ellos les recomiendo no quemar etapas, escuchar los consejos, tener oídos para aprender, deseos y ocupación para superarse integralmente. Nada más […], por ahora.

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Jesús Dueñas Becerra. Ejerce como colaborador la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa, en especial, en la emisora de la familia cubana: Radio Progreso. Su actividad fundamental es la crítica de danza y cinematográfica, así como las artes escénicas y las artes plásticas.

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