Orquesta América: la reina del cha, cha, cha

 «Yo sí sabía que alguien me llamaba de aquel lugar, y enseguida respondí: América […]». Ese es un fragmento del tema musical que identifica a la legendaria Orquesta América, dirigida en la actualidad por el violinista Oscar Ponce, en el año en que cumple casi ocho décadas en el pentagrama sonoro insular.

Dicha agrupación, paradigma de la música popular cubana, fue fundada en La Habana, el 16 de abril de 1942, por el maestro Ninón Mondéjar (1914-2006), cantante, compositor y su director durante varios años.

En un inicio, la integraban el flautista Juanito Ramos, los violinistas Enrique Jorrín, Félix Reina y Antonio Sánchez (Musiquita), Alex Sosa (bajo), Augusto Barcia (paila), Julio Salas (tumbadora), y Gustavo Tamayo (güiro).

Para el autor de esta crónica constituye un dato curioso que, en un inicio, no tuviera un pianista, ya que el piano desempeña una función esencial en una agrupación con ese u otro tipo de formato, pero —con posterioridad— se le incorporó ese instrumento.

En la década de los cincuenta del pasado siglo, dicha charanga fue bautizada como la «Reina del Cha, cha, cha», precisamente por ser ese ritmo el núcleo fundamental o eje central donde cristalizara ese género musical. Y, además, por haber estrenado y grabado La Engañadora (1953), del maestro Enrique Jorrín (1926-1987); obra conocida a escala universal y considerada el primer cha, cha, cha que registra la historia de la música cubana.

 Sin embargo, la fructífera trayectoria de esa orquesta típica no se limita —en modo alguno— al éxito alcanzado con tan contagioso ritmo, que ha hecho y hace mover los pies y el alma de bailadores criollos y foráneos.

El legado musical y espiritual —construido con amor y pasión por las diferentes generaciones de instrumentistas que han integrado esa agrupación charanguera— reúne una extensa discografía, integrada por más de cincuenta producciones, y laureada con siete Discos de Oro.

La Orquesta América ha dejado, además, huellas indelebles en el séptimo arte con su participación en filmes, sobre todo mexicanos. Y su música, genuina expresión de cubanía, se ha escuchado y disfrutado en nuestra plataforma insular, así como en países de América Latina y Europa (incluida la antigua Unión Soviética, hoy Rusia).

En la radio nacional, ha amenizado —en reiteradas ocasiones— los momentos musicales de Alegrías de sobremesa, espacio estelar de la Emisora de la Familia Cubana, que se mantuvo en el aire durante más de medio siglo.

También participó —con relativa frecuencia— en un programa dominical que salía por las ondas hertzianas del antiguo Circuito CMQ Radio y Televisión, y por el que desfilaran las mejores agrupaciones musicales (orquestas típicas, de jazz band y conjuntos soneros), que había en el país en ese momento.

En la pantalla chica, los televidentes cubanos pudieron presenciar sus actuaciones en el Show del mediodía, que animara el multilaureado locutor, primerísimo actor y periodista cultural, Germán Pinelli (1907-1996); espacio que se mantuvo en pantalla desde los años cincuenta hasta fines de los sesenta del pasado siglo.

En la actualidad, solo se escucha —de cuando en cuando— en la Discoteca del ayer, que jerarquiza el periodista Teodoro Herrera Acosta, y que sale al éter en las mañanas dominicales por Radio Progreso, la Onda de la Alegría, y por audio real en Internet.  

Los actuales integrantes mantienen como principio rector la cálida defensa de una fecunda tradición musical, de la cual la Orquesta América es protagonista, por derecho propio, aunque nuestros medios masivos de comunicación la hayan olvidado casi por completo. Los antológicos números musicales (La Engañadora y muchos más), seguirán formando parte de su repertorio de ayer, de hoy y de siempre.

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Jesús Dueñas Becerra. Ejerce como colaborador la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa, en especial, en la emisora de la familia cubana: Radio Progreso. Su actividad fundamental es la crítica de danza y cinematográfica, así como las artes escénicas y las artes plásticas.

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