Intervención de Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana, durante la ceremonia de inauguración de la réplica de la estatua ecuestre del Héroe Nacional José Martí, emplazada en el Parque 13 de Marzo, en el aniversario 165 del natalicio del Héroe Nacional cubano, el 28 de enero de 2018. ACN FOTO/Omara GARCÍA MEDEROS/ogm

Doctor Eusebio Leal Spengler: defensor apasionado del Psicoballet

Según el venerable Padre Félix Varela y Morales, «el orgullo de un maestro es hablar por boca de sus discípulos». En esta solemne ocasión, trataré de hablar en nombre del Dr. Eusebio Leal Spengler, a quien considero mi maestro en el arte de la oratoria, si él me lo permite, por supuesto.

Y, al mismo tiempo, agradecer —desde lo más hondo de mi ser— a la profesora, Máster en Ciencias Georgina Fariñas García, jefa del Grupo UNESCO de Psicoballet* y principal organizadora de este homenaje, que me haya seleccionado para pronunciar el discurso de elogio al eminente Historiador de La Habana, quien, desde la Oficina que dirige, se ha constituido en un ardiente defensor del Psicoballet, método terapéutico genuinamente cubano, que ha trascendido —con creces— nuestras fronteras geográficas.

Hace algunos años le dediqué —en mi desaparecida Columna de Autor en el Sitio Web de la UNEAC— una crónica a nuestro homenajeado. En ese material periodístico, narraba cómo había establecido contacto con el Dr. Leal Spengler: hace exactamente dos décadas, le remití el artículo «Varela: psicólogo precursor», que él tuvo la inconmensurable gentileza de comentarla en términos muy elogiosos; artículo publicado —posteriormente— en la Revista Cubana de Psicología; y documento que guardo con mucho afecto en mi memoria poética.

Desde ese momento, nació mi veneración y respeto hacia una de las personalidades más relevantes de la cultura cubana y universal.

Nuestro distinguido agasajado está dotado —por la gracia divina y por el ángel lezamiano de la jiribilla— de un talento personal y perseverancia poco comunes. El doctor Leal Spengler ha devenido un paradigma viviente de la riqueza patrimonial de la Ciudad de las Columnas, en condiciones socio-económicas muy adversas.

Es, además, un prolífico autor de innumerables ensayos literarios y artículos periodísticos sobre historia, que han sido dados a la estampa en la mayor isla de las Antillas y en el exterior. Ha recibido lauros, reconocimientos y condecoraciones, así como varios doctorados Honoris Causa, otorgados por universidades cubanas y foráneas, que relacionarlos aquí haría demasiado extensa mi intervención, que aspira a ser lo más breve posible.

El Dr. Leal Spengler posee una cultura ancha y lejana, como la pampa argentina, y lo identifica la energía positiva que envía al universo y este se la devuelve en dones divinos y humanos. Es un hombre que tiene una fe a toda prueba en Dios, en el homo sapiens, en la patria de Varela, Martí y Varona, padres fundadores de la psicología insular, así como en su capacidad de realizar las utopías más inimaginables.

Ha sido el descubridor y redescubridor durante décadas de nuestra querida Habana, y por ello, merece el reconocimiento eterno de su pueblo, como un hombre que se ha consagrado y consagra en cuerpo, mente y alma a la defensa de los valores éticos, patrióticos, humanos y espirituales en que se estructura la nación cubana.

Me parece que por ahora es suficiente para no desfocalizar la atención de este selecto auditorio, y mucho menos sonrojar al Dr. Eusebio Leal Spengler, cuyas características personográficas esenciales descansan en la sencillez y la humildad; cualidades distintivas del genio verdadero.

Por lo tanto, en nombre de ustedes y en el mío propio, ruego al Señor le de vida y salud en abundancia, para que pueda continuar, no solo contribuyendo —como lo ha hecho hasta ahora— al desarrollo del Psicoballet, sino también a reconstruir y embellecer a La Habana, Ciudad Maravilla.

*Discurso de elogio pronunciado en el homenaje dedicado al Dr. Eusebio Leal Spengler, historiador de La Habana, en el evento internacional de Psicoballet, celebrado en La Habana, en abril de 2017.

Dr. Jesús Dueñas Becerra

Socio Honorario Scuola Romana Rorschach 

Miembro del Consejo Internacional de la Danza con sede en París

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Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

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