Sutil venganza

Durante el primer viaje de Cristóbal Colón a las Américas, los conquistadores descubrieron que los indios aspiraban el humo de unas hojas quemadas en rudimentarios recipientes, antecesores de las pipas.


COLONIZADOR ESPAÑOL: ¡HEY INDIO!, ¿QUÉ ESTÁS  HACIENDO?
INDIO: YO QUEMAR HOJAS Y OLER, ¡HUM! SABROSO, YO SENTIRME BIEN

De este modo el tabaco entró en la Historia y, sin imaginarlo, los nativos sometidos al coloniaje se vengaban de sus enemigos, inculcándoles un hábito que con el tiempo se expandiría por el mundo con fatales consecuencias para la salud.


Incontables investigaciones confirman los efectos perjudiciales del tabaco, al que se le atribuye el incremento desorbitante de los índices de mortalidad y la alarmante reducción de la esperanza devida.

¿ES USTED TABACÓMANO? Entonces apague un instante el cigarrillo, lea y reflexione…

El tabaco puede desencadenar trastornos mentales similares a los de las drogas, causa dependencia, síndrome de abstinencia, intoxicación, fatiga, sudoración, temblor y ansiedad.

El hábito de fumar está estrechamente vinculado al cáncer pulmonar, cardiopatías, bronquitis, trastornos en el proceso de reproducción, malestares estomacales y asma. Pero hay mucho más… el monóxido de carbono, la nicotina, el alquitrán son las sustancias del tabaco más peligrosas a la salud.

El monóxido de carbono, que es el mismo gas que emana de los tubos de escape de los autos, reduce la capacidad de la sangre para transportar el oxígeno.

La nicotina, genera una adicción tan fuerte como la cocaína o la morfina, eleva la presión arterial y el ritmo cardíaco.

El alquitrán por su parte, contiene unas 60 sustancias que producen cáncer.

En contradicción con la creencia popular de que el cigarrillo acrecienta la virilidad en el hombre y hace más cautivadora a la mujer; el hábito de fumar debilita la personalidad y repercute negativamente en la imagen estética del individuo al manchar manos y dentadura, producir mal aliento o impregnar un fuerte olor a humo en la ropa y el cabello.

Como si esto no fuera suficiente para alarmar al más impertérrito fumador, la adicción al tabaco no solo resquebraja la salud y el aspecto físico, sino también lacera la economía personal y familiar.

Se ha puesto a pensar cuánto invierte en ese cigarro o tabaco que se fuma a diario y cuántas cosas útiles y agradables deja de obtener con ese dinero mal gastado.

Le pregunto: ¿FUMAR ES UN PLACER?

Sabido es que dejar de fumar requiere voluntad. Morir poco a poco, en cada bocanada de humo, también lo requiere.

 Inténtelo, usted puede.

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Publicado Por: Marlene Gómez Rodríguez

Marlene Gómez Rodríguez, periodista de Radio Progreso, es la directora-fundadora del programa Cita con el Arte, espacio esencial de la Onda de la Alegría para resaltar lo mejor de la cultura artística en Cuba y el mundo.

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