La conversación: Un arte esencial 

Conversar constituye un arte esencial al alcance de todos  y, si cotidianamente pusiéramos en práctica sencillas claves  para lograrlo,  muchas de las barreras en materia de comunicación interpersonal desaparecieran.

En el ámbito familiar,  por estos tiempos en que permanecemos en casa  más de lo habitual, la conversación alcanza dimensiones considerables, pues el hecho de estar interactuando constantemente en un espacio limitado, propicia encuentros sistemáticos  y distintos modos de intercambios de uno o más miembros de la familia o quizás todos juntos.

Pero, ¿sabemos todos cómo  utilizar esta herramienta tan útil?

Comencemos por indicar que,  para que una conversación tenga lugar, deben estar presentes dos elementos:

  • Alguien que exprese un lenguaje verbal, el que habla
  • Alguien que reciba un lenguaje verbal, el que escucha

Una manera provechosa de escuchar es remover de la mente todas las distracciones que permitan concentrarse en el que está hablando, esto aumentará el aprovechamiento de lo que se escucha.

No obstante, el hecho de saber escuchar requiere algo más que simplemente el darle a alguien la  oportunidad de hablar y de expresarse

Usted se convierte en el mejor conversador cuando tiene los ojos y los oídos en estrecho contacto con el orador, esto mejora tremendamente su aprovechamiento como oyente.

También, es bueno conocer que,  monopolizar la conversación, cuando se habla sin cesar, es de muy mala educación, asimismo lo es el no hablar lo suficiente.

Otro de los elementos  para sostener una conversación armoniosa es  el ambiente, pues contra la concentración en el tema atentan otras personas hablando en voz alta en un sitio cercano al área donde se conversa, alguna música u otro sonido que lo distraiga.

Asimismo, para mantener  la atención de  quien escucha y les guste conversar con usted, la clave está en exponer algún tema que sea de su interés y teniendo en cuenta su nivel educativo o experiencia personal. Un destacado especialista señala que “¡No siempre conviene tener razón todo el tiempo!”. Es vital lograr que las personas se sientan  importantes e involucradas en la conversación.

Los objetivos de la conversación se alcanzan únicamente actuando de forma positiva y bien dirigida.

 

 

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Publicado Por: Laudelina Manzano Bell

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