Dulce María Loynaz, siempre es amor (+Vídeo)

Conocida como la más grande escritora cubana del pasado siglo XX,  y una de las singulares poetas María  Mercedes Loynaz y Muñoz,  o simplemente Dulce María Loynaz nació un día como hoy:  el 10 de diciembre de 1902, y su obra a quedado en los corazones de los cubanos.

Galardonada con el Premio Nacional de Literatura en 1987 y con el Premio Miguel de Cervantes en 1992 comenzó a escribir con solo 10 años; y es que la obra literaria de  Dulce María Loynaz revela la maestría en el manejo del castellano, decantación del lenguaje, poder de síntesis, claridad, sencillez y sobriedad en la expresión lírica.

Amor es…

Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan…
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas dulces….
Amar lo amable, no es amor:

Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo
en el ansia de la semilla ciega
que perdió el rumbo de la luz,
aprisionada por su tierra,
vencida por su misma tierra…

Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
¡Amor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra bien adentro…

Es entrarse en la entraña de la noche
y adivinarle la estrella en germen…
¡La esperanza de la estrella!…

Amor es amar desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender…
Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar …

¡Amor es resucitar!

La primera estrofa del poema nos seduce con el encanto de sus bien selectos sustantivos y sus atributos. Nos deleitamos con la suave cadencia de las palabras. Mas la Poeta Dulce María Loynaz con enérgico golpe de pluma nos saca del ensueño: No es amor lo nombrado, el más sublime sentimiento humano está muy lejos de ser sosegada contemplación.

Amor es acción decidida con vocación genuina de remedio, es «desfacer los entuertos» que va tejiendo con malevolencia la empeñosa adversidad. Es renuncia a comodidades apacibles, por socorrer a un ser tan minúsculo y desvalido como una «semilla ciega». Es distinguir en la tiniebla la esperanza para inspirar a otros, a los que no la pueden distinguir. No hay eufemismos que nos dulcifiquen la definición, nos duelen las palabras de la autora, lastiman porque el amor exige sacrificio y el poema nos enfrenta con nuestras propias vivencias.

Su quehacer literario no sólo quedó en sus cotizados libros, sino también en el enjambre de acciones por resaltar la cultura cubana en nuestra patria sino además como miembro de  la Real Academia Española de la Lengua.

 Aunque Dulce María Loynaz es más conocida en el ambiente literario por su poesía, ella misma declaró alguna vez: «La poesía es lo accidental, lo accesorio. La prosa es lo medular».  Su personalidad poética, siempre presente en España y ampliamente conocida en el mundo de nuestra lengua, se apoya en su creación lírica, su poesía es fuerte, aunque delicada, intensa y nada retórica, desnuda de palabras y de alma, escrita con la sensibilidad en carne viva.

Dulce María Loynaz falleció  el 27 de abril de 1997 y desde el año 2005 su casona ubicada en la esquina de las calles 19 y E, en El Vedado, funciona como el Centro Cultural Dulce María Loynaz, para el acercamiento a su inconmensurable obra.

Publicado Por: Teodoro Herrera Acosta

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