Eduardo Rosillo: Lo que no se sabe, se pregunta

Este 20 de febrero de 2024, me viene a la mente su voz inigualable. Redonda, centrada, única. Hoy Eduardo Rosillo Heredia (Santiago de Cuba 1829-La Habana 2015) el inolvidable locutor, director de programa, guionista, productor de Radio Progreso, la Onda de la Alegría, hubiera estado festejando sus 95 años.

Alma de la música popular cubana como lo catalogara en su libro Ivón Peñalver Hernández, tenía Rosillo la imagen sonora como una parte de su vida: La radio es como una persona muy querida, cercana, bondadosa, sumamente celosa cuando no encuentra en ella la debida reciprocidad. Es muy agradecida tanto de los que laboran en ella, como de todos aquellos que deciden que ella los acompañe en todo momento. Por eso hay que servirla con humildad, porque da la posibilidad de que uno entre en la vida de las personas. El humano es por naturaleza selectivo, uno no lleva a todo el mundo a su casa, lo sienta a su mesa, le invita a su cuarto, sin embargo, cuando prendes el dial, esa voz que se comunica no pidió permiso y, de inmediato, comienza a informarte, a convidarte, a compartir sentimientos.

Rememorar su vida en la emisora de la familia cubana es poner un vocablo: imprescindible.

Y digo irremplazable porque además de conocerlo y contar con su maravilloso afecto, pues he tenido la responsabilidad de continuar su legado en uno de sus programas fundados por él, hace más de medio siglo: Discoteca del Ayer. Espacio radial que difunde cada domingo durante dos horas la historia de la buena música popular cubana e internacional y convive con cada habitante del pueblo de Cuba y más allá de los mares caribeños.

Mas, en este instante, evoco uno de sus criterios que le dan pie al título de esta reseña: Lo que no se sabe se pregunta, me aseveró en una ocasión. Si tú quieres hacer radio, me dijo, pues ama y respeta a los que están sintonizando. Los oyentes son la razón de ser de nuestro trabajo. Ellos son la brújula porque la radio vive. Cuando tú le expresas saberes que recrean el alma, pues nada lo aparta del dial.

Para él el conocimiento era fundamental. Conocer y transmitir conocimientos fueron esencia de su vida. De ahí que espacios como Discoteca Popular, Alegrías de Sobremesa, Un domingo con Rosillo, han quedado en leyenda como carta insustituible en el imaginario colectivo. Pura y verdadera comunicación, y también dentro de sus colegas, amigos, trabajadores de la Radio Cubana.

Publicado Por: Teodoro Herrera Acosta

Graduado de Licenciatura en Periodismo en 1981 en la Universidad de La Habana ha trabajado en los periódicos 26, de la provinica de Las Tunas; La Demajagua, de la provincia Granma, en Prensa Latina, así como en las emisoras de Radio Reloj, Radio Cadena Habana, Radio Metropolitana, Habana Radio y actualmente es el Jefe Editor del Sitio Web de Radio Progreso.

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