Gala especial del Ballet Nacional de Cuba por el centenario de Haydee Santamaría

La Magia de la Danza, que incluye obras emblemáticas de la danza universal, es el título del espectáculo que el Ballet Nacional de Cuba (BNC), Patrimonio Cultural de la Nación, que dirige la primera bailarina Viengsay Valdés, llevara a la sala «Avellaneda» del Teatro Nacional, para conmemorar el centenario de la Heroína del Moncada y la Sierra, Haydee Santamaría Cuadrado (1923-1980), quien fuera una gran amiga y admiradora de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso (1920-2019), y del BNC, su colosal obra, que trasciende —con creces— nuestras fronteras geográficas.

Dicho espectáculo incorporó escenas de las obras Giselle, El Lago de los Cisnes, Don Quijote, Cascanueces, Coppelia, y Sinfonía de Gottschallk, todas con coreografía de la eximia ballerina; por otra parte, recoge momentos relevantes del arte coreográfico del siglo XX, en versiones paradigmáticas que devienen una muestra del respeto y la creatividad con que enfrenta la tradición la Escuela Cubana de Ballet, fundada por los maestros Alicia, Fernando (1914-2013) y Alberto Alonso (1917-2007), quienes establecieron los fundamentos teórico-conceptuales, técnico-metodológicos y ético-estéticos en que se estructura esa disciplina artística.

Los papeles protagónicos de esas joyas del «arte de las puntas» fueron desempeñados por primeras figuras y solistas de una de las mejores compañías del orbe, mientras que, en la coda de Sinfonía de Gottschallk, participaron todos los bailarines, quienes —en ese contexto coreográfico-dramatúrgico— estuvieron muy bien secundados por integrantes del cuerpo de baile, cuya plasticidad y ductilidad quedaron evidenciadas en esos bisoños artistas para adaptarse a los indicadores técnico-interpretativos, así como al estilo romántico o clásico de las obras llevadas al proscenio del coliseo capitalino.

Esas figuras insignia del BNC —con sus magistrales interpretaciones— convencieron, tanto a los amantes del ballet clásico, como a los colegas de la prensa, que son dignos continuadores de la Escuela Cubana de Ballet, y además, genuinos exponentes de la excelencia artístico-profesional que los identifica en cualquier escenario nacional o foráneo, donde ha actuado la prestigiosa agrupación insular.

Los bailarines están conscientes de que el dominio de esa manifestación artística no se circunscribe —en modo alguno— al virtuosismo técnico-interpretativo, que trata de alcanzar todo artista escénico…, sino que va mucho más allá: intelectualizar, espiritualizar y aportarles el componente básico de cubanía a la técnica académica, la interpretación teatral y la expresividad gestual, signada —en su esencia íntima— por la «sensualidad tropical» y la seguridad yoica, ya que la danza clásica se caracteriza —precisamente— por convertir los movimientos corporales en sentimientos, emociones u otros estados subjetivos del yo, cuya energía positiva —la cual irradian por todos los poros del cuerpo y el alma— influye en el estado anímico del auditorio, y consecuentemente, nutre con creces el intelecto y el espíritu del «soberano de la creación», uno de los fines primordiales del arte en general, y de la danza en particular.

O sea, dicha conversión supone una síntesis de todos y cada uno de los componentes que integran las esferas cognitiva y afectivo-espiritual de la personalidad humana…, sin subestimar la función «clave» desempeñada por la esfera conativa(involucra el esquema corporal, factor determinante de los movimientos físicos, columna vertebral del arte danzario).

Los integrantes del BNC supieron afinar —como solo ellos saben y pueden hacerlo— el acorde cuerpo-mente-espíritu; expresión legítima de la esencia danzaria para evocar —con música, danza, poesía, luz y color— el aniversario 100 del natalicio de la combatiente del Moncada y la Sierra, Haydee Santamaría Cuadrado, una de las principales cultoras de la «Revolución de los Girasoles», como ella calificara el proceso socio-económico y político, que a partir del primero de enero de 1959 tuvo lugar en la mayor isla de las Antillas, y que cambió —radicalmente— la estructura y superestructuras de nuestra sociedad.

Gala inaugural del 26 Festival Internacional de Ballet de La Habana, en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, el 28 de octubre de 2018. ACN FOTO/Marcelino VÁZQUEZ HERNÁNDEZ/sdl

Publicado Por: Jesús Dueñas Becerra

Jesús Dueñas Becerra. Ejerce como colaborador la crítica artístico-literaria y el periodismo cultural en varios medios nacionales de prensa, en especial, en la emisora de la familia cubana: Radio Progreso. Su actividad fundamental es la crítica de danza y cinematográfica, así como las artes escénicas y las artes plásticas.

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