Maceo y Che: unidos por una misma causa

Un 14 de junio de años diferentes nacieron dos gigantes de nuestra historia de luchas revolucionarias. En 1845 vio la luz en Santiago de Cuba Antonio Maceo Grajales. Y en 1928 nació en Rosario, Argentina, Ernesto Guevara de la Serna. El destino quiso coincidencia semejante y ambos realizaron la hazaña de llevar dos columnas desde las montañas orientales hasta occidente, aunque el Che no pudo completar el recorrido, porque al tomar Santa Clara, triunfó la Revolución el 1ro de enero de 1959.

Maceo desciende de Marco Maceo (de procedencia venezolano) y Mariana Grajales, cubana, negra y humilde. Esta pareja tuvo varios hijos, muchos de los cuales se fueron a la manigua a luchar por la independencia de Cuba, bajo el yugo español desde 1492, cuando fue descubierta por Cristóbal Colón. Entre ellos estaba el Titán de Bronce, pudoroso militar que por sus méritos alcanzó los grados de Mayor General del Ejército Libertador.

A los 23 años de edad, con el Grito de Yara en 1868, junto a su padre y los hermanos José y Justo, inmediatamente se alistó en las fuerzas independentistas de la Mayor de las Antillas. su primer ascenso en la filas mambisas se produjo al ser nombrado ayudante del Mayor General Máximo Gómez.

Su ascender hacia altos cargos fueron sucediendo de forma vertiginosa, al acumular los méritos necesarios para ocupar esas responsabilidades como militar en las guerras de independencia de la Isla. Se destacó como un extraordinario y heroico combatiente de las huestes revolucionarias.

Durante la Guerra de los Diez Año (1868-1878) desarrolló una enorme campaña y participó en innumerables combates, donde derrotó en muchas ocasiones a las mejor preparadas y armadas fuerzas élites de la Corona Española en Cuba. Por citar algunos ejemplos se pueden mencionar batallas como Loma de La Gallega, Las Guásimas, entre otras.

Debido a fisuras en la filas de los combatientes tuvo que adoptar posiciones firmes para no flaquear y claudicar ante lo que estaba ocurriendo, como actitudes negativas para derrotar al Gobierno Revolucionario. No se plegó a ninguna de esas componendas divisionistas, sectarias contrarias a los objetivos por los que se luchaba. Ni aceptó tampoco la propuesta de paz orquestada por el general español Arsenio Martínez Campos. Y se negó también a acatar la engañifa del Zanjón en 1878. Por eso, el 15 de marzo de ese año se produjo el encuentro entre el Titán de Bronce y Martínez Campos, conocido como la Protesta de Baraguá.

Entre ambo hubo un intercambio de palabras, donde Maceo le dijo al General español guarde usted ese documento. Campos le espetó, entonces no nos entendemos. Y el prestigioso guerrero de las tropas mambisas responde afirmativamente: no nos entendemos.

La lucha armada no continuó, tras fracasar la Guerra Chiquita (1879-1880), y Maceo emprende un peregrinar por varios países del Continente hasta que José Martí se da a la tarea de organizar la Guerra Necesaria de 1895. Y vuelve a enrolarse en la lucha y a vestir su elegante traje de Mayor General.

Vuelve a la manigua después de desembarcar por Duaba y unirse a las tropas del Mayor General José Martí y Pérez. Asumió la jefatura de las fuerzas revolucionarias en Santiago de Cuba.

Participó en decenas de importantes combates a lo largo y ancho del país, donde ganó mucho prestigio como estratega militar. Tras su exitosa campaña por Pinar del Río y de regreso a La Habana, cae en el combate de Punta Brava el 7 de diciembre de 1896.

El Che

Ernesto Guevara de la serna (el Che), argentino por nacimiento y cubano por revolucionario, es otro de los grandes revolucionarios de este Continente que mucho ofrendó a la causa de los pueblos. Desde su infancia sufrió una grave enfermedad y le quedó como secuela padecer de asma para toda la vida. Sus padres deciden ir a vivir a Córdoba, donde pasa su infancia y adolescencia. Pero en 1947 se mudan a Buenos Aires.

Tras ser declarado no apto para el servicio militar, Guevara ingresa en la Facultad de Medicina. Ese mismo año es cuando realiza su primera aventura: recorrer Argentina en una bicicleta a la que le agrega un pequeño motor.

Otro año importante en la vida del Che fue 1951, cuando junto al amigo y médico Alberto Granado comenzaron un recorrido desde el sur argentino que los llevó a Chile, Bolivia, Perú, Colombia y Venezuela. De aquí viaja en avión a Miami, Estados Unidos, donde permanece un mes y regresa a Bueno Aires. En esos países ganó experiencia y adquirió conciencia de lo que, desde el punto de vista social, ocurría en cada uno de ellos.

Después de su retorno a Argentina continúa los estudios de medicina y se gradúa en 1953. Decide encontrarse nuevamente con Granados que se había quedado en Venezuela. Luego de visitar Perú y Ecuador y pasar por Nicaragua, se van a Costa Rica, donde contacta con simpatizantes de Rómulo Betancourt y Juan Bosch. También conoce a líderes del Movimiento 26 de Julio, sobrevivientes del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en 1953.

Está en Guatemala cuando empieza a sentir simpatía por la situación social cubana. Ya en México conoce al líder revolucionario Fidel Castro Ruz. Se enrola en la expedición del Yate Granma y desembarca junto a otros 81 combatientes el 2 de diciembre de 1956 por Playa las Coloradas en la región oriental de Cuba.

El primer bautismo de fuego lo tuvo el 5 de diciembre en Alegría de Pío, donde fueron sorprendidos por fuerzas del ejército del presidente de turno Fulgencio Batita y Zaldívar y cayeron muchos combatientes. Se dispersaron los sobrevivientes, entre ellos el Che, y el 18 de ese mes se reunió con Fidel, Raúl y otros revolucionarios en Cinco Palma.

El Che ganó prestigio en la campaña combativa en la Sierra Maestra y fue el primero de los guerrilleros al mando de Fidel Castro Ruz en ser ascendido al grado de Comandante del Ejército Rebelde.

Como lo hizo Antonio Maceo, el Che también dirigió la Columna Número 8 Ciro Redondo que partió de la Sierra y solo llegó hasta Santa Clara, en la antigua provincia de Las Villas, donde tras rendirla con la armas, triunfó la Revolución.

Importantes misiones cumplió después de alcanzar el poder revolucionario las fuerzas del Comandante en Jefe Fidel Castro, entre ellas presidente del Banco Central de Cuba y Ministro de Industrias.

Unos años después del triunfo, el Che renunció a sus grados de Comandante, a su responsabilidad como ministro y a su ciudadanía cubana para irse a la lucha por la independencia de Bolivia, donde cayó herido el 8 de octubre de 1967 y es asesinado al día siguiente en la escuelita de La Higuera en ese país andino.

Tanto Maceo como el Che son paradigmas y ejemplo a seguir por las presentes y futuras generaciones de cubanos. Cayeron por la misma causa, la libertad y la independencia de nuestro sufrido pueblo desde la Colonia hasta nuestros días en que el Gobierno de Estado Unidos se empeña en destruirnos mediante un fuerte bloqueo económico, comercial y financiero desde hace más de 60 años.

Pero, y como ellos nos enseñaron, continuamos resistiendo y afrontando las más crueles y criminales medidas de las Administraciones estadounidenses. No ponemos rodilla en tierra y seguimos en combate y con el pie en el estribo para cualquier contingencia.

Publicado Por: Adrián González

Graduado de la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana, director de programas de radio, editor y periodista de la redacción digital de la emisora Radio Progreso, la Onda de la Alegría.

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