Comienza un 2024 cargado de desafíos y retos

Ha concluido 2023. Un año marcado por guerras, crisis mundial, pandemias y hambruna. Los 12 meses transcurridos nos dejan insatisfacciones por no haber logrado lo que nos propusimos. No pudimos avanzar en el tema económico y aparecieron distorsiones e insuficiencias que dañaron profundamente nuestro desarrollo, sobre los que habrá que trabajar muy duro para corregirlos. Nuestra sagrada responsabilidad ser cada vez más eficientes.

Fue una etapa muy dura para los cubanos. Afrontamos muchas dificultades, como desabastecimientos, problemas energéticos, insuficiencias de combustible, falta de medios de transporte, todos indispensables para enfrentar la economía.

Recrudecido el bloqueo, el país ha tenido que maniobrar en busca de bienes y servicios para tratar de satisfacer las necesidades vitales de nuestro pueblo, con alternativas que no estaban ni siquiera previstas.

Ante este complejo panorama, en Cuba nadie está cruzado de brazos, se hacen ingentes esfuerzos por palear la situación financiera que afecta a casi todos los sectores de la economía nacional de por sí deprimida.

Sin embargo, hace unos días el Parlamento cubano aprobó un millonario presupuesto para 2024 superior a los 480 mil 707 millones de pesos, lo cual representa un 37 por ciento de crecimiento respecto al año anterior.

Vladimir Regueiro, Ministro de Finanzas y Precios aseguró en el Segundo Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular que esta planificación no solo asegura los principales sectores y programas sociales como la salud pública, la educación, la cultura, el deporte, la asistencia y seguridad social, sino que también abarca demandas de financiamiento del sector empresarial y de gastos asociados a la deuda pública.

Comienza 2024 y, por supuesto, nada será fácil, pero tampoco imposible. Los cubanos tendremos que trabajar duro para lograr resultados palpables. Y si ponemos empeño lo vamos a lograr.

Si 2023 fue complejo, el que comienza igualmente lo será, pero se avizoran perspectivas diferentes, con el ánimo de profundizar y dar respuesta a problemas básicos de la economía. Pero por encima de todo dinamizar los contratos e impulsar la inversión extranjera, en aras de inyectar financiamiento a nuestro desarrollo.

Recuerdo que terminado 2022 publiqué una reflexión, donde afirmaba que el 2023 tiene que ser invariablemente mejor, tras sufrir los accidentes del hotel Saratoga y la Base de Supertanqueros de Matanzas, así como los embates del huracán Ian y una pandemia que dejó huellas imborrables. Son hechos de gran incidencia negativa, pero ello no nos detiene, porque siempre hemos batallado frente a las adversidades.

Y por aquellos días Díaz-Canel afirmaba: los problemas se enfrentan con valentía, con decisión, con arrojo.

Y en mi análisis de fin de año escribí: Tengo la convicción de que el 2023 será mejor, donde acontecerá in situ una mayor aceleración de la recuperación gradual de la economía.

Por su parte, en diciembre de 2022, en las sesiones del Parlamento cubano, el Ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, dijo: en 2022 se logró una ligera recuperación económica; sin embargo, no se alcanzaron los niveles previstos en cuanto a exportaciones, y por lo tanto en la capacidad de disponer de manera eficiente y oportuna de recursos para imprimirle un mayor dinamismo a la economía y con ello al resto de la vida social del país.

Entonces Díaz-Canel también aseveró: El año 2023 tiene que ser un año de mucho trabajo, que se caracterice porque no haya trabas que no se puedan superar; porque el trabajo intenso e inteligente aplaste la burocracia, las trabas, el inmovilismo, la espera, y, por supuesto se dé una  lucha resulta contra la corrupción y las ilegalidades.

A partir de esas reflexiones me aventuré a decir que en el plano personal no tengo duda alguna de que los cubanos con inteligencia y creatividad vamos a salir adelante. Y paso a paso, más cerca que lejos obtendremos los resultados esperados. Sabremos responder con decisión al llamado de los dirigentes de la Revolución.

Hoy, abocado al 2024, lo digo con firmeza: mi apreciación de entonces no fue del todo real, exacta. Terminamos 2023 en peores condiciones que aquel aciago año.

Los enemigos hacen votos por destruir nuestra Revolución, pero jamás lo lograrán. Porque como dijo Fidel una vez desde fuera nadie podrá nada contra nosotros, pero nosotros desde dentro podemos destruirla.

Son tiempos complejos, de definiciones, sobre todo en el plano ideológico. Hay que hacer más por nuestro socialismo sostenible. Defender nuestros principios, las conquistas alcanzadas es una prioridad ineludible.

Los revolucionarios nos mantenemos firmes al lado de la Revolución que mártires y héroes hicieron para mejorar la vida del país. No podemos perder de vista que para lograr lo que hoy tenemos costó más de 20 vidas de hijos de esta tierra sagrada, la tierra de Martí y Fidel. Los desafíos en 2023 fueron enormes y los retos para este 2024 de igual forma serán grandes, pero afrontaremos lo que venga. Porque somos perseverantes y al lado de la Revolución firmes y venceremos. A eso nos enseñó el Comandante y no lo vamos a defraudar.

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Publicado Por: Adrián González

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